Archive for mayo, 2010


 

mystic eye by Nijesh Mohan

Arte: Mystic Eye de Nijesh Mohan

Uno de los aspectos fundamentales en el trabajo con la herramienta “Mandala Intuitivo”  es ir despertando la “Mirada que mira”, ese observador que permite estar consciente de todos los procesos internos que se van dando dentro de uno mismo mientras se es parte del círculo mandálico. Es por esto que además de activar  y beneficiarse de la concentración, de la calma y serenidad de la meditación mandálica, uno de los valores agregados que se utilizan en Mandala Intuitivo y  que también permite que el mandala tenga un efecto terapeútico, es el despertar del “darse cuenta”.

Es la “Mirada que mira” la que permite adentrarse en lo que está sucediendo dentro de nosotros mientras estamos en el proceso de creación, cabe señalar que el proceso no se limita únicamente durante el tiempo en que estamos creando el mandala, sino que incluye el tiempo de preparación, de ritual, de meditación, música y de preguntas nucleares que acompañan a cada uno preparándolo para una conexión auténtica con el Ser Esencial.

Ahora bien cómo hacemos en Mandala Intuitivo para despertar esa “Mirada que mira”? Es un entrenamiento de las primeras sesiones del curso y lo logramos a través de los registros. Yo le he puesto el nombre de “Registro Amoroso” y es todo aquello que vamos anotando en un cuaderno compañero de la creación, todo lo que sentimos y percibimos en nuestro interno, antes, durante y al final del proceso. Este entrenamiento de registrar de una manera amorosa lo que está pasando dentro de uno mismo hace que estemos despiertos y atentos a todos los movimientos internos tanto mentales como emocionales. Además se pretende ir desarrollando también, la atención a la percepción corporal mientras vivimos nuestro proceso mandálico.

Se anota todas las sensaciones que vienen a nosotros, con qué limitaciones nos encontramos, todos los sentimientos que aparecen, cómo sentimos el cuerpo, qué pasa con la mente, qué pensamientos vienen, qué recuerdos nos visitan, etc, etc, todo lo que pueda ser relevante para cada uno.

Para mí, es importantísimo aprender a desarrollar al observador y que éste observador no esté cargado de juicios, controles y conceptos sino más bien que sea una mirada compasiva con visión y discernimiento. Esta práctica de la “mirada que mira” una vez que está desarrollada puede ser muy útil para nuestro desarrollo personal porque la podemos aplicar en todas las situaciones de nuestra vida.

Y para manifestar y dar constancia de  esa “Mirada que mira” en los círculos de Mandala Intuitivo compartimos entre todas nuestros procesos beneficiándonos del efecto espejo con las experiencias de los demás. La verdad es que como todos estamos conectados,  los temas de los otros son nuestros también.  Y es así como todos nos conectamos  como un entretejido energético con nuestras vivencias y siempre las vivencias del otro nos sirven también para aprender, comprender y crecer.

Activar la “Mirada que mira” nos podrá ayudar a enfrentar mejor los desafíos en nuestra vida, a darnos cuenta de nuestras virtudes y nuestros errores y desde ahí poder discernir y tomar mejores decisiones. Vivimos normalmente dormidos en automático y cuando empezamos a despertar, empezamos a darnos cuenta y al darnos cuenta estamos activando la “Mirada que mira”.

Así este trabajo de Mandala Intuitvo es un trabajo completo e integral donde se crea un despertar y un acompañamiento colectivo en el grupo cuya energía circular y espiral permite acoger de manera respetuosa y amorosa a todos.

Por: Susana Guerini

“Yo Soy el Ojo que todo lo Vé, la Visión, y el Visionario, Yo Soy”

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*Artículo protegido por el Registro de Propiedad Intelectual

Autoría: Susana Guerini

Un Zendala es la combinación del arte de zentangles (patrones de garabatos) con el  círculo mandálico. Esta combinación permite fluir la creatividad de una manera más libre y potenciada.

Como ya he explicado en varias entradas lo que es un mandala (círculo sagrado), a continuación explicaremos lo que es zentagle.

Zentangle deriva de las prácticas del dibujo Zen y tangle que significa maraña o garabato. Es un método fácil de aprender  para crear imágenes de patrones repetitivos.  Aumenta la concentración y la creatividad. Crear zentangles proporciona a su vez una satisfacción artística y una mayor sensación de bienestar personal.

Este método es fácil de aprender y fácil de hacer.  Un  zentangle es lo suficientemente estructurado y organizado para disfrutarlo y beneficiarse de una actividad que aporta mucho a nuestro bienestar.

Un zendala se empieza trazando el círculo, el mandala, para luego comenzar a trazar líneas curvas o rectas dentro del círculo y se empieza a crear en los espacios patrones diferentes, estamos rellenando el círculo con zentangles, todo un desafío!!

Se utiliza un buen marcador negro o también marcadores de colores y a disfrutar del tiempo sin tiempo!! Realmente este tipo de creación activa la neuroplasticidad del cerebro y uno logra crear combinaciones y patrones que jamás pensó era capaz de hacerlo. Una experiencia muy lúdica y totalmente creativa!

Al iniciarse en los zendalas uno se dá cuenta de lo limitados que estamos en cuanto a creatividad y originalidad pero a medida que uno avanza empieza con concentración a desarrollar los potenciales dormidos y la creatividad surge como una necesidad imperante de creación y originalidad. Así como en la vida misma, nos movemos en los mismos patrones viejos y conocidos y nos cuesta empezar a crear algo nuevo.

No hay errores ni equivocaciones en los zendalas, al contrario si surge algo aparentemente “equivocado” obliga al creador a partir de esta “equivocación”, iniciar nuevos patrones creativos.  Y así mismo en la vida cuando algo no sale como esperábamos surge la capacidad creativa de buscar alternativas convirtiéndonos en co-creadores de nuestra realidad.

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La creación de zendalas la incluyo en ciertas ocasiones también dentro de mis cursos y talleres de “Mandala Intuitivo”.

Sin embargo es importante aclarar que un Zendala no es lo mismo que “Mandala Intuitivo”©. Para mí un zendala es como un power yoga, un yoga puramente físico que sin duda tiene sus propios beneficios, es interesante experimentarlo, pero para mí, es limitado si se pretende trabajarlo terapeúticamente sin apoyo de otras herramientas.  En cambio el método “Mandala Intuitivo” es como un yoga profundo donde la creación de mandalas con diferentes técnicas y propósitos, vá más allá de la neuroplasticidad y lleva a la introspección, a la auto-reflexión y al auto-conocimiento. El zendala está compuesto por patrones repetitivos mientras que las creaciones dentro de Mandala Intuitivo no necesariamente contienen estos patrones. Así que para mí, a los zendalas no se los puede llamar “Mandala Intuitivo”, sino más bien como arte intuitivo o creativo si se les quiere dar otro nombre.

Ahora bien, para que la creación de zendalas dentro de mis talleres tengan un abordaje terapeútico, suelo combinarlos con el trabajo con preguntas. Antes de la creación del zendala utilizo preguntas que las elaboro según el tema que se quiera tratar en el grupo, estas preguntas empiezan con la palabra “¿Qué….?”. Luego de la creación del zendala nuestra capacidad creativa se ha expandido y estamos listas para contestar la pregunta: “¿Cómo…?”. Así el zendala se vuelve un recurso más de resiliencia, para recuperarnos y salir adelante con ideas y actitudes creativas en nuestra vida. Cuando al zendala se le complementa con otras herramientas o recursos, tiene muy buenos resultados en en el trabajo terapeútico con mandalas.

 

Por: SUSANA GUERINI

*Artículo protegido por el Registro de Propiedad Intelectual

Estas son algunas pautas sobre el trabajo con los mandalas, pautas que incluyen sus grandes beneficios y su poder reconectador. Comparto estos puntos (autor desconocido) con ustedes para que puedan tener más información del trabajo con mandalas.

“- En el trabajo con mandalas se utilizan medios artísticos para sacar a la luz aquello que desconocemos de nosotros mismos; es un medio y un fin al mismo tiempo!

– Permite explorar misterios… nuestros misterios que al aflorar a la superficie se convierten en valiosos recursos que nos dan la oportunidad de vivir más plenamente!

– El mandala nos invita a dejarnos llevar por el círculo vacío y plasmar en él aquello que nos sucede, lo que surja de nosotros mismos y que deseamos descubrir en ese momento.

– El éxito en el trabajo con mandalas como herramienta terapéutica radica en el planteamiento de una pregunta que como una llave mágica abre las puertas a nuestro mundo interno donde podemos contactarnos con nuestro yo auténtico.

– En el trabajo con mandalas nuestra mente encuentra un procedimiento no dañino que permite expresar aspectos dolorosos de nosotros mismos, es entonces cuando se produce la catarsis al ver reflejados de una manera protegida -en los dibujos realizados dentro del círculo que contiene- nuestros traumas, complejos, y heridas psicológicas que hemos estado guardando, que surgen para ser sanados y trasformados saludablemente.” Autor desconocido

Algunas veces el trabajo con mandalas en sí es un misterio y hay muchos interrogantes, es por eso que me gusta compartir varios artículos de otras personas que están en este camino mandálico para que puedan tener cada vez más una visión más amplia de lo que consiste el trabajo con mandalas. De todas maneras por mi experiencia todo queda corto si no se lo experimenta, si no se lo hace carne. El mandala hay que vivirlo!!

Susana Guerini

Carl Gustav Jung (1875-1961) postuló que los Mandalas eran representaciones de la mente, puesto que se trataban de arquetipos en los que confluían los aspectos conscientes e inconscientes de los seres humanos. Por lo tanto empleo la pintura de Mandalas como recurso terapéutico para identificar desórdenes emocionales en sus pacientes y trabajar en procura de la integridad de la psiquis humana. Jung consideraba que el comportamiento del individuo se formaba a partir de dos estructuras básicas de consciencia: la individual y la colectiva. La primera era el resultado de la experiencia vital de la persona en tanto que la segunda se heredaba del medio circundante próximo. Desde esta perspectiva el centro del Mandala se asociaba con la manifestación de la individualidad-concebido como objetivo destinado a perfeccionar- y los contornos representaban el marco social en el que ese rasgo único se desarrollaba.

Primer mandala de Jung >>>>>>>>>

El Mandala como símbolo

El símbolo es una unidad sintética de significado entre dos polos opuestos: lo manifiesto y lo oculto. Tras su sentido objetivo y visible se oculta otro sentido invisible y más profundo. Unen a través de sus imágenes la vida consciente e inconsciente del individuo, a modo de integración.
Lo simbólico se puede expresar tanto en el arte gráfico como en las formas dinámicas de las fantasías, las visiones y los sueños.

Los estudios de Jung sobre el simbolismo del Mandala lo condujeron a definirlo como “la expresión psicológica de la totalidad del ser”.
Según Jung en el interior de la psiquis del individuo existía un núcleo relativamente protegido de la influencia de los miedos las obsesiones u otros elementos que generaban caos y malestar. De acuerdo con esta teoría el Mandala constituía una imagen circular que detentaba un centro difusor de orden que compensaba la confusión presente en el estado psíquico. A través de ese núcleo se establecía la construcción de un punto central con el que todo lo demás se relacionaba.
Para Jung la producción de símbolos mandálicos era un medio eficaz para alcanzar la unidad simbólica y le permitía al sujeto llevar a cabo la conciliación entre la esfera consciente y el domino inconsciente, teniendo en cuenta que la simbolización es el mecanismo fundamental por el cual se manifiesta el inconsciente , la producción de dibujos mandálicos era más eficaz que el proceso mismo del análisis.

El inconsciente colectivo

El concepto de inconsciente colectivo fue postulado por Jung para explicar la existencia de un lenguaje compartido por los seres humanos de todo tiempo y lugar. Esta herencia de la humanidad , según su teoría, estaba formada por símbolos primitivos ( imágenes primordiales) que permitían la expresión del contenido de la psiquis que trascendía el marco de la razón, por lo tanto la humanidad poseía un sustrato común de contenido inconsciente.
Las imágenes primordiales son los arquetipos. Jung definió a los arquetipos como formas o imágenes de naturaleza colectiva, que dan casi universalmente como constituyentes de los mitos y, al mismo tiempo, como productos individuales autóctonos de origen inconsciente.
Los arquetipos son los patrones fundamentales de la formación de símbolos que se repiten en los contenidos de las mitologías de todos los pueblos de la historia de la humanidad.
De los arquetipos dependen las últimas y más profundas motivaciones de la mente y la conducta humana individual y colectiva.
Las pautas culturales en última instancia dependen de los arquetipos.

Jung creía ver en el círculo del Mandala a la expresión de los antagonismos y polaridades psíquicas, siendo el inconsciente el centro rector que gobierna a los opuestos. El nombre psicológico de esta dialéctica es llamada “ ambivalencia”.
La presencia de lo masculino y de lo femenino,
El yin y el yang, lo consciente y lo inconsciente son a la vez recíprocos y excluyentes, se hacen uno y luego vuelven a separarse. La represión de este núcleo hace que su fuerza resulte más persistente e ingobernable.

Los fenómenos de escisión y división recogidos por la psiquiatría occidental bajo la forma de esquizofrenia o psicosis, remiten al proceso de disgregación de la unidad originaria como resultado, dice Jung, de la colisión entre lo consciente y lo inconsciente. En las tradiciones espirituales orientales la escisión no posee un valor psicológico sino que es la expresión de un nivel de consciencia inferior.
Jung consideraba la escisión como una tendencia inherente a la psique humana, sea esta oriental u occidental.

Por ello Jung prescribió desligar la conciencia de todo aquello que la someta a la dualidad aparente, a fin de que la misma pueda percibir lo esencial.
La conciencia debe desligarse de toda voluntad de dominio y de cualquier intromisión del ego, de esta manera la conciencia ya no le impone su ley a la vida sino que se suma a ella se uno con la totalidad. Una y otra son contiguas, y por lo tanto sincrónicas. No hay anhelos, deseos o propósitos con arreglo a los cuales el curso de la existencia es obligado a desviarse o ramificarse.
El hombre regresa, así, a la fuente de la cual proviene.

La armonía de la parte inconsciente con la consciente del sujeto se encuentra en el sí-mismo o self. Según Jung “el self es el orden dentro de la psique”. Este concepto es lo opuesto al yo. El self es un arquetipo equilibrador de las partes concientes e inconscientes del sujeto. Así, la salud del sujeto equivale al proceso adecuado del self, que atiende a los elementos de la consciencia y a integrar los aspectos inconscientes. Entendido de esta manera un malestar emocional es provocado si las expresiones del inconsciente no son adecuadamente atendidas y simbolizadas

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La unificación de las esferas conscientes e inconscientes garantiza el desarrollo del proceso de individuación, este último concepto implica el equilibrio y armonización de la psique, la búsqueda de la realización del propio ser.
La posibilidad de integrar la totalidad de lo profundo del inconsciente colectivo hacia la opción de creatividad y el desarrollo personal alcanzando así la autorrealización.

Para los junguianos, la única posibilidad que tiene el hombre de salir de la angustia y vacío del mundo moderno, es abrirse a los mensajes de crecimiento personal que proporciona el inconsciente universal y objetivo, a los mensajes del inconsciente colectivo.

Jung postulaba que el único camino era apartarse de la ilusión (Maya) del mundo moderno experimentar las fuerzas “numinosas” (espirituales) las verdades universales y eternas que residen en su inconsciente colectivo.

Jung equiparó el Mandala con el ojo humano en términos morfológicos y en sentido espiritual.

Consideró que se trataba de un prototipo de Mandala porque este órgano humano representaba la vista y la luz, así como la consciencia.
Se trataba según su postura, de una parte del ser humano que contemplaba al universo y determinaba la posición del observador en éste; absorvía energía cósmica y la exhibía ante el espíritu interior. Representaba la Unión entre el individuo y el cosmos.

Por otra parte observó que la disposición concéntrica de los elementos del Mandala y en simetría radial constituían las propiedades inherentes del iris ocular.
Para Jung, la presencia simultánea de varios diseños oculares, denotaba la interpretación del inconsciente como una consciencia múltiple.

Artículo tomado de la red

Beneficios del Proceso de Creación

Colorear Mandalas, admirar y disfrutar aquellos creados por otros puede resultar una experiencia enriquecedora pero la experiencia personal de crear mandalas intuitivamente por nosotros mismos es un camino iniciático, algo único e inigualable.

Los beneficios que podemos experimentar durante este proceso de creación son:

*Al focalizar nuestra energía en una actividad que nos ayuda a centrarnos y explorar nuestro Ser Interior, nos permite experimentar sensaciones de paz, belleza, armonía, etc, estimulando de esta forma el flujo interno de nuestra energía sanadora.
*Nos permite conectarnos con nuestra verdadera esencia iniciando procesos que estaban ocultos y liberando la energía atrapada.  Por ello, constituye una herramienta muy útil para el crecimiento personal.

*Ayuda a lograr una profunda relajación de la mente, permitiendo una reorganización energética que contribuye a superar la fragmentación psíquica y restablecer la armonía innata; despertando sensaciones de serenidad, plenitud y bienestar general (físico, mental y espiritual).

*Al calmar la mente propicia la atención, la paciencia y mejora el nivel de concentración en general. Con ello, podremos expresarnos e interactuar mejor con el mundo externo.

*Induce la expansión de la conciencia, despertando los sentidos y cambiando nuestra percepción sobre las cosas y situaciones que nos rodean.

*Activa e incrementa nuestro potencial de intuición.

*Ayudan a ordenarse internamente, y consecuentemente a sostenerse en el eje.

*Facilita el descubrimiento de bloqueos internos, dificultades y limitaciones, y al hacerlos concientes facilitan su superación.

*Propicia conectar con estados inspirados de creatividad.

*Permite una interiorización de los sentidos y de la consciencia, induce la quietud y silencia la consciencia mental ordinaria. Por ello, la creación de mandalas es considerada una meditación activa.

Una vez que ustedes se adentren en la creación de sus propios mandalas, van a vivir todos estos beneficios en carne propia, así que les animo para que empiecen a crear sus propios mandalas!!

Susana Guerini