Es importante recalcar primeramente que todos somos potencialmente intuitivos y la capacidad intutitiva no es reservada tan solo a unos pocos. Se trata simplemente de una visión más amplia y profunda de nuestro mundo interno y consecuentemente del  mundo que nos rodea. Y es que la intuición irrumpe en la mente sin pasar por el filtro del análisis y la lógica. Esta percepción, una vez desarrollada, nos vá a permitir percibir la realidad de un modo más completo, de manera que vá a ser posible presentir sucesos, descubrir intenciones ocultas, evitar peligros e ir con más seguridad cuando se trata de tomar decisiones importantes en la vida. En el trabajo con la herramienta “Mandala Intuitivo” estamos descubriendo nuestra capacidad intuitiva y despertando ese sexto sentido que se llega a convertir  con el tiempo en nuestro fiel compañero. Uno de los padres de la psicología, Carl Gustav Jung, decía que la intuición es una de las cuatro funciones de la psique. La primera es la percepción; la segunda, el pensamiento; la tercera, el sentimiento y finalmente, en cuarto lugar, nos encontramos con la intuición. Esta última función le permite al individuo recordar y almacenar las experiencias vividas y le ayuda a orientarse para cumplir con su misión en la vida. También es importante señalar que la intuición procede directamente del inconsciente. Es decir, maneja datos que el individuo ha olvidado, reprimido o no tiene presentes todo el tiempo. El trabajar con el “Mandala Intutivo” nos ayuda a obtener más información oculta de nosotros, actualiza sentimientos guardados, experiencias traumáticas bloqueadas, sueños del Alma olvidados, recuerdos y heridas dolorosas que han sido guardadas sin integrar en alguna parte profunda de nuestros inconsciente. Y en este proceso intutitivo de liberación, el “círculo sagrado” como un contenedor amoroso y protector, sostiene, unifica, abraza lo que vamos re-descubriendo de nosotros mismos.

Liberando la creatividad

Si queremos tomar contacto con nuestro potencial intuitivo, debemos deshacernos de los mecanismos lógicos y racionales con que nos manejamos habitualmente. La intuición no se activa por medio de la razón sino de la imaginación, la creatividad, la capacidad de tomar caminos mentales nuevos, no convencionales. Es por esto que en los cursos de “Mandala Intuitivo” damos mucha importancia al vivir experiencias nuevas y creativas en cada clase, en cada mandala creado. La razón y la lógica pueden hacer su aparición en las dos primeras clases al tratar de racionalizar todo y también como un mecanismo de defensa ante lo desconocido. Pero si insistimos en querer razonarlo todo, difícilmente podremos conectarnos con nuestra intuición. Gradualmente el trabajo con esta herramienta hace que las personas se vayan rindiendo ante su propia creación, ante sí mismos. Activamos nuestra imaginación y nuestra creatividad mientras creando nuestros propios mandalas y estamos así desarrollando nuestra inteligencia intuitiva cuya sabiduría está basada en nuestras propias experiencias y no en conocimientos ajenos….y esa es la verdadera sabiduría!  Sólo a través de la imaginación y la creatividad es posible integrar armoniosamente la información, los deseos y los sentimientos. La intuición debe ser entrenada continuamente porque puede dormirse si uno no la está activando. Y mientras más se entrene uno, más confianza y seguridad tendrá en su propia intuición como una brújula interna que guiará nuestro camino. Al crear nuestros propios mandalas estamos entrenando nuestra capacidad intuitiva y mientras más entrenamos más expertos nos podemos volver.

Interpretando los mandalas

Cuando uno comienza el curso de “Mandala Intuitivo” es muy común que la lógica y la razón pidan automáticamente que se les dé interpretaciones y análisis lógicos y racionales de sus mandalas. Estamos acostumbrados desde pequeños a que nos digan qué hacer y qué no hacer y por qué, en la infancia, en la escuela y hasta en la universidad. Estuvimos todo el tiempo simplemente recibiendo lo externo sin activar nuestra propia creatividad y nuestra propia intuición. Pero con el “Mandala Intutivo” aprendemos a buscar intutitivamente en nuestro “libro interno” las interpretaciones que van con nosotros y con las que nos sentimos cómodos. El mandala creado por nosotros mismos es un reflejo de un proceso vivo por lo que al volverlo a contemplar luego de un tiempo se obtienen nuevas pistas, nuevas intuiciones. Cada persona tiene un vocabulario propio y único de significados, algunos permanecerán inalterados y otros cambiarán con el tiempo. Cada uno es un universo propio y único que ha vivido y está viviendo experiencias diferentes, por eso no usamos interpretaciones ajenas, externas y de masa. Escuchando a la intuición, cada uno encuentra su propia interpretación, la que hace vibrar su corazón y dice: ” si!! eso es!! Y así aprendemos a dejar la dependencia a que otros nos digan lo que nos pasa, a que nos den recetas mágicas y nos den interpretando nuestros mandalas. Activando la intuición con “Mandala Intuitivo” hace que nos empoderemos de nosotros mismos, de nuestra capacidad intuitiva y nos asumimos frente a lo que descubrimos, frente a nosotros mismos y a nuestras vidas. Esto hace que confiemos más en nosotros mismos fortaleciendo nuestra autoestima y así estar en la capacidad de  utilizar nuestra intuición sin dudar en decisiones importantes en nuestra vida.

Susana Guerini Protegido por Registro de Propiedad Intelectual