Nacido en Septiembre del 2011.

Su nombre: “El entretejido del Espíritu”

El movimiento espiral del Centro rodeado del círculo verde sanador, indica el movimiento interno que se dá en el inconsciente para poder manifestarse en el nivel consciente. Expresa crecimiento en ciclos hacia la Totalidad y una necesidad de traducir la sabiduría a una forma que sea útil para los demás. Al igual que la flor nos revela que hay un aceleramiento en el ciclo de crecimiento personal femenino por su color naranja. La estrella nos habla de la valoración personal, la verdadera identidad, la misión y la disposición a cumplir un logro. Somos únicos en el mundo entero y las estrellas nos recuerdan que somos criaturas con Alma y Espíritu. Las ocho puntas de la estrella y de los pétalos naranjas externos, nos hablan de estabilidad, armonía y renacimiento. Su tejido de tipo “telar-araña” (arquetípico) en la parte hacia la circunferencia nos habla del tejido que dá forma al Ser. También coincide con los otros símbolos como ciclos de crecimiento personal.

El crear este mandala me ha aportado mucho pues me ha ayudado a establecer cimientos para una nueva etapa de mi crecimiento personal donde puedo sentirme más empoderada y clara en cuanto a mi verdadera esencia y mi disposición a vivir una vida más auténtica oyendo al llamado de mi intuición. Al meditar con él puedo expandir mi energía liberadora y sanadora sintiendo como fluye por todos mis cuerpos, siento que Yo Soy un regalo para mí misma y para todos los que me rodean. Hermosa sensación!!

Nacido en Septiembre del 2011.  Su nombre: “El centro en quietud”

La estrella de seis puntos nos revela la creatividad, la perfección y el equilibrio. Representa la unión entre los femenino y lo masculino. Y en el centro de la estrella el círculo amarillo que nos habla de vivir algo nuevo, de aventurarnos en el mundo con la energía y el impulso necesarios para emprender un nuevo proyecto con equilibrio. El ojo está asociado con la capacidad de “ver”, de “comprender” y quizás de esa intuición clarividente que nos hace “comprender” cuál es el camino a seguir y las pistas que nos dá el Cosmos para lograr nuestra misión. El puente (amarillo y rosado) que cruza de un lado al otro del mandala simboliza la unificación del pasado con el futuro. Un puente que provoca caminarlo con energía, aventura e impulso (amarillo) y con equilibrio y en unión (rosa es la unión del rojo y el blanco, de lo masculino y femenino). La corona superior de cuatro puntas (equilibrio, totalidad) es expresión de dignidad, de poder, de celebración por un estado nuevo.

Sin duda alguna un mandala con mucho poder energético, un mandala que logró conectarme con lo más profundo de mi Ser y saber que estoy en el camino correcto, que mi corazón no miente, que mi intuición es sabia y a ella la escucho para seguir cada paso en mi camino de vida. Es una etapa de mi vida de empoderamiento y de recuperar la sabiduría femenina e intuitiva para poder acceder a niveles más profundos y lograr concretizar lo que realmente quiero para mi vida.

Susana Guerini