Nacido en Diciembre del 2011.

Su nombre: “La Búsqueda”

“La búsqueda significa capacidad de decisión. La búsqueda significa aceptar riesgos. Nadie más puede decidir algo por ti. Sí, los demás te pueden ayudar, los demás te pueden mostrar el camino, pero la decisión tiene que ser tuya, porque a través de tu decisión va a nacer tu Alma.” Osho

Antes de iniciar la creación de este mandala, sentí la necesidad de crear uno de tamaño grande. Sentía intuitivamente que el proceso que estaba por desvelarse tenían varios temas que necesitaban tiempo y espacio para ser procesados. Este mandala me ha tomado dos semanas crearlo, dos semanas intensas de procesos internos, de satisfacciones internas, lágrimas y mucha aceptación y paz interior.  Cada día me retiraba de todas las actividades diarias para trabajar una parte de mi mandala, buscando capa por capa dentro de mis profundidades. Ha sido una experiencia muy enriquecedora e integradora de partes mías que todavía permanecían oscuras. Y es que el trabajo interno no termina nunca, siempre hay algún tema por desvelar y así poco a poco uno puede ir recuperando espacio físico, mental, emocional y del Alma.

Este mandala simboliza para mí este camino de búsqueda que se trata realmente del “viaje del héroe”.  Es la historia común de todos quienes emprendemos un viaje en la búsqueda de un sentido más trascendente para nuestras vidas. De cuando sentimos ese llamado poderoso (llamado al cual podemos aceptar o rechazarlo retrasando nuestra evolución) de atrevernos a ir más allá de los límites, damos el salto al vacío y renunciamos a muchas cosas en pos de encontrar una mayor integridad moral y humana. Empezamos a cuestionar nuestra realidad, nuestro ambiente y lo percibido como “normal” y francamente nada nos llena, sólo encontramos fachada y vacío.

“Cuando más decisivo te vuelvas, más integrado te volverás. Evidentemente, es muy peligroso, pero la vida es peligrosa. Hay muchas posibilidades que te equivoques, pero tienes que correr ese riesgo. Hay posibilidades de que yerres, pero uno aprende errando. La vida es un ejercicio de prueba y error.” Osho

Nos hemos atrevido a pensar y sentir diferente, hemos sido tildados de locos, raros, diferentes, incomprendidos y hasta miembros de alguna secta. Hemos tratado de ser auténticos, de ser nosotros mismos ante un show social y cultural en decadencia. En definitiva, somos aquellos que nos atrevemos a manifestar nuestra verdadera naturaleza divina y empezar a brillar tal como lo hace el sol, sin miedo al qué dirán o a incomodar muchas veces tan sólo con nuestra presencia , a otros en su vida durmiente.

Pero no es nada fácil, en esta búsqueda uno debe atravesar y enfrentar un sin número de desafíos adquiriendo con cada etapa un mayor conocimiento de uno mismo y de la realidad. Iniciar la búsqueda esconde misterios de transformación en un mundo desconocido. Y muchas veces debemos morir a los viejos conceptos, al ambiente familiar, ideales y patrones emocionales que ya dejan de ser útiles en nuestras vidas, para poder nacer nuevamente, pero renovados y con más consciencia.

” La búsqueda es difícil porque se desconoce la verdad. La búsqueda es difícil, porque la verdad no solo se desconoce, sino que no se puede conocer. La búsqueda es difícil porque el buscador tiene que arriesgar toda su vida por ella.” Osho

La búsqueda supone varias crisis internas, confusiones, miedos, destrucción de estructuras que sustentaban nuestra realidad, en un proceso fuerte y maravilloso de iniciación que puede ser muy bien apoyado con el trabajo terapeútico de mandalas.

Mediante las pruebas que el escenario de la vida nos pone cada día, podemos transformarnos como personas. Esta búsqueda es el proceso de integración de las diferentes partes de nosotros mismos que están separadas, nuestras sombras emergen a la superficie para ser integradas en nuestra consciencia. Este proceso se puede expresar con nitidez en la creación de nuestros propios mandalas. Es por esto que el trabajo con mandalas es de vital importancia en nuestro camino de desarrollo personal.

Es también importante en esta búsqueda,  la sanación de las heridas emocionales y espirituales que llevamos con nosotros. La sanación de esas heridas nos vá a permitir recuperar nuestra energía y poder interior para hacer lo que tenemos que hacer en la vida. Cuando creamos nuestros mandalas estamos activando nuestras heridas con colores y formas expresando todos nuestros pensamientos y sentimientos e integrándolos en un círculo contenedor. Recuperamos espacio energético que estaba ocupado por temas no resueltos y podemos así expandir nuestra energía vital y dar cabida a cosas nuevas en nuestra vida.

Este camino de búsqueda es un camino de valientes y con el tiempo y la disciplina uno va realizando en si mismo ciertas verdades, uno llega a cierto estado de consciencia y bienestar interno.

La finalidad de la búsqueda, del héroe, vendría a ser la reconciliación total en una triple integración,  no sólo primero consigo mismo, sino también con la los demás y consecuentemente con la madre naturaleza.

Susana Guerini