“Nadie se ilumina fantaseando figuras de luz,

sino haciendo consciente su oscuridad”

Carl Jung

Dentro de un auténtico crecimiento personal llega el tiempo en que es necesario reconstruir nuestra propia historia personal. Parte de esta reconstrucción incluye integrar nuestra sombra para poder comprender realmente cuáles han sido nuestras elecciones y asumir con responsabilidad y conocimiento cada decisión tomada en nuestras vidas. Porque somos nosotros únicamente nosotros quienes construimos y creamos nuestra vida.

Para este trabajo es básico ponernos en contacto con nuestros sentimientos más profundos guardados en el cuerpo. Tras integrar estos sentimientos estamos yendo a las raíces de nuestra realidad emocional originada en nuestra infancia. Trabajo duro el de la búsqueda de la propia sombra pero también muy esclarecedor.

Tarea de valientes pero necesaria para poder alcanzar nuestra liberación y dejar a un lado nuestras adicciones a todo nivel y sobretodo esa dependencia a soluciones mágicas esperando que alguien nos diga exactamente qué es lo que debemos hacer. Es aquí donde recalco la importancia suprema de asumirnos y buscar herramientas liberadoras como el trabajo con mandalas que nos ayuden a empoderarnos a nosotros mismos.

Debemos ser capaces en un determinado tramo de nuestro crecimiento de descubrir desde cuál lente nos hemos mirado a nosotros mismos y a los demás. Qué personajes hemos tenido que actuar para sobrevivir y desvelarlos para poder llegar a nuestro Ser esencial. Y es que desde nuestra sombra sufrimos constantemente, pero dar luz a nuestras sombras, nos hace comprender profundamente de qué se trata ese dolor. Y desde esa comprensión estamos ganando espacio para que viva y se exprese lo que realmente somos.

El llegar a ser adultos no necesariamente implica el cumplir años o el de llegar a ser autónomos económicamente, llegar a ser adultos implica el tomar la rienda de nuestra vida de una manera consciente y responsable. Confrontarnos con nuestros dragones internos y decidir qué es lo que realmente queremos para nuestra vida. Se puede llegar a ser maduro o anciano dormido, ignorante, dependiente o llegar a una edad adulta con sabiduría y poder ser el camino de guía y orientación para jóvenes y niños que tanta falta les hace.

Así dentro de este proceso de reconstruir mi historia personal, encontré en mi “baúl de recuerdos” trazos, colores y ya la gestación intuitiva de mandalas de mis primeros pasos en mi camino mandálico que inició en el año 2000.

He sentido darles su espacio y honrarlos también como parte de mi camino de búsqueda y compartirlos con todos ustedes.

Susana Guerini