Hace un par de semanas finalizó el grupo continuo de auto-conocimiento Mandala Intuitivo. Fue un trabajo intensivo de dos meses donde estuvimos en círculo creando mandalas intuitivamente y con propósitos terapeuticos definidos. Un círculo con un movimiento profundo hacia adentro y sostenido y contenido con la magia que tiene el mandala personal y grupal.

Dentro de este tiempo circular estuvimos abordando la meditación con nuestros propios mandalas. Una vez creados los mandalas personales con todos los rituales de Mandala Intuitivo, por turnos, cada alumna se adentró en su creación y recorrió todos los espacios propios, reconociéndolos, sintiéndolos y conscientizándolos. Apoyadas en el poder del círculo, en el sostenimientos del espacio donde nos sentimos a salvo. Yo acompaño a cada alumna en su proceso utlizando todos los recursos y asegurándome de que caminen a su ritmo y que lo que se tope quede integrado. Cada una tiene su propio tiempo, su propia manera de acercarse a su sombra, es algo que honro y respeto profundamente en el trabajo con Mandala Intuitivo. Acompaño y permito que se manifieste el maestro interno de cada una sin interpretar sus mandalas, sin dar consejos no solicitados y sin sermones. Es como acompañar a un niño a aprender a caminar, no puedes forzarlo a que salga caminando, no puedes empujarlo, sermonearlo, no puedes forzar. Habrá veces que avance, otras que retroceda, unas que se canse y se siente y otras que logre dar pasos hacia adelante. Yo estoy con mis alumnas acompañándolas incondicionalmente cuando avanzan, cuando deciden retroceder y también cuando deciden parar y descansar. Es un profundo acto de entrega, de escucha, de respeto, de verdadero acompañamiento.

En mi experiencia personal y con todas mis alumnas, la meditación con los propios mandalas es clave para obtener información del inconciente, es un trabajo muy revelador donde nos podemos conectar directamente con lo guardado y con los sentimientos que están presentes todavía en el cuerpo y que nos comunican claramente lo que nos pasó.

Estuvimos también creando mandalas con pintura de dedos y con los ojos cerrados. Escogiendo dos colores elegidos intuitivamente y trabajando los dos hemisferios cerebrales a la vez para su auto-regulación. Activando creativamente la conjunción de las polaridades. En este trabajo ayuda mucho tener los ojos cerrados, no sirven las ideas de lo que “quiero hacer” o las expectativas de “cómo quiero que quede mi mandala”. Son momentos de pura rendición y de fluir con las sensaciones. Una experiencia muy liberadora y luego que abrimos los ojos para verlos, tuvimos muchos mensajes y respuestas en nuestros procesos.

También en este tiempo creamos Zendalas (mandala+zentangle). Para que la creación de zendalas tuviera un abordaje terapeútico más allá de la pura neuroplasticidad, concentración, relajación que por sí mismos tienen, trabajamos con preguntas específicas. Antes de la creación cada alumna intuitivamente sacó una pregunta del mandala central, todas las preguntas empezaban con la palabra “¿Qué…..?” Luego inciamos la creación del zendala conectadas con la pregunta y el tema que empezó a moverse. Una vez que terminamos, vino la pregunta “¿Cómo…?”. Así la creación del zendala activó la parte creativa en nosotros y se pudo obtener luego muchas formas e ideas creativas para llevar a la acción pasos concretos para cambiar actitudes y patrones que nos estaban limitando.

Parte de este intensivo fue la creación de los mandalas con los mensajes de la Buena Madre para la auto-sanación y las relaciones. Iniciamos este trabajo conectándonos con la niña interior. Hicimos trabajo corporal acompañado con rondas y juegos que cada una se acordaba que jugaba cuando era niña. Reímos, saltamos, corrimos, cantamos, jugamos, compartiendo ese tiempo de niñas. Luego entramos a la creación de nuestros mandalas escogiendo el o los mensajes de la Buena Madre que resonaban en cada una ese momento. Fue muy conmovedor verlas trabajar con ese espíritu inocente y alegre que había despertado y luego de finalizar sentir esa corriente de energía que corría en sus cuerpos, con los ojos brillantes, con una sonrisa en sus caras y también con lágrimas al poder conectarse también con el miedo que sintieron cuando eran niñas. Para mí  fue un hermoso proceso lleno de satisfacción interna de confirmar lo poderoso y sanador que es Mandala Intuitivo.

Creamos el Mandala de la Gratitud en este tiempo circular y espiral a la vez. Para esta creación utlizamos la técnica collage. Tuvieron varios días para hacer el ejercicio de hacer una lista de agradecimientos cada día. Luego al momento de crear el mandala, tuvieron que escoger hasta cuatro situaciones, personas o cosas más importantes de la lista para poder plasmarlo creativa y amorosamente en el mandala. Cada alumna trajo para este fin material para ponerlo en el mandala central y formar primero un mandala grupal del agradecimiento. Al crearlo todas a la vez y luego al finalizarlo, contemplarlo y sentirlo, no teníamos palabras para expresar la fuerza energética que nos brindaba el mandala grupal. Simplemente nos quedamos en silencio sólo sintiendo y vibrando. Posteriormente iniciamos la creación personal utilizando intuitivamente los materiales del mandala central.

Cerramos este círculo tan enriquecedor para todas haciendo un intercambio de mandalas con el tema de “Mandaleras Secretas”. Con mucho amor y dedicación elaboraron mandalas para sus mandaleras secretas con ofrecimientos y agradecimientos. Todas nos emocionamos mucho, hubieron lágrimas, risas, corazones abiertos y sobretodo agradecidos con todo lo que recibimos del Mandala Intuitivo en este tiempo importante para nuestras Almas.

Algunos de los testimonios de mis alumnas:

” Una sorpresa, un encuentro conmigo mismo a través del arte y el diseño que es algo que me apasiona. Me sorprendió como herramienta, fui cada clase aprendiendo y emocionandome con las cosas que salían. Guardaré esta información en el corazón, espero usarla mucho y agradecerte por tu afecto y tu acompañamiento durante todo el proceso.” Male

“Para mí ha sido un hermoso proceso de compartir, de escuchar, de aceptar, de abrazarme y observar. De reir, de pintar, jugar, de abrir mi corazón, de sentirme apoyada, respetada, amada, escuchada. Un proceso de regresar a la sencillez y a la simplicidad de la vida de forma sutil y libre. Agradecida Susy por tu entrega, tu amor, tu paciencia.” Fer Buenaño

“Una experiencia enriquecedora, emocionante, intensa, reveladora, simplemente hermosa!” Sole León

“Cuando comencé este proceso fue con un poco de escepticismo. No entendía qué podría lograr en mí. Oh!! qué equivocada estaba, es una manera sutil de abrir y entender emociones y sentimientos. Es un espacio en el que he abierto mis miedos y mis sentimientos y he aprendido de todas algo valioso. El valor del círculo, de los mandalas y el grupo de mujeres ha sido un nuevo mundo para mí del que no quiero salir.” Gloria

Aquí les dejo dos videos con más fotos del curso intensivo como testimonio de todo lo vivido y aprendido. Gracias infinitas a la vida!!!