Category: Mandalas


Vivimos etapas de muchas transiciones en todo ámbito, personal, colectivo y planetario. Son tiempos de renovarnos, cambiarnos y tomar nuevos rumbos. Estos pasos de vida nuevos nos traen mucho trabajo interno pues están cargados de miedos, angustias, expectativas. Yo, como muchos, estoy en medio de una transición y estoy haciendo uso de mis herramientas para abordarlo de la manera más ecuánime y clara posible especialmente con mandalas.

He podido experimentar una vez más lo úti e integrador que resulta trabajar con mandalas. Es por eso que consciente de que tantas personas necesitan acompañamiento y claridad en estas transiciones, he creado este taller para abordar las transiciones de vida a través de los mandalas. Este taller es presencial  y también lo dicto online.

¿Estás pasando por una transición o cambios en tu vida?

Te estás planteando preguntas como:

¿por qué ahora? ¿qué tengo que aprender aquí?

¿qué vá a pasar después? ¿qué quiero hacer?

Una transición de vida es una serie de cambios, una etapa, que lleva al ser humano de una etapa de vida a otra diferente. Estos cambios, o transiciones, pueden ser muy desconcertantes algunas veces.

En este taller abordaremos a través de la herramienta de Mandala Intuitivo los tres aspectos del proceso de transición:

1.-conscientizar la situación que estamos dejando atrás,

2.- la visión de la nueva etapa a la que nos acercamos y

3.-la construcción del puente entre las dos.

A través de la creación de nuestros mandalas personales podremos conectarnos con estos tres aspectos del cambio de manera consciente e inconsciente. Podremos aceptar que estamos en un momento de transición importante con todos los sentimientos que acompañan a esta etapa.

Crearemos un mandala collage donde incluiremos estos tres aspectos, trabajando uno por uno en diferentes partes del mandala utilizando varios materiales de manera intuitiva.

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Este es un ejemplo del trabajo que se realizará en este taller. Es mi mandala creado como testimonio del proceso creativo de la transición.

A través de este taller podrás obtener claridad sobre tu situación, a detectar los ciclos repetitivos en tus transiciones, a acoger e integrar todos los sentimientos que afloran, a descubrir tu recursos internos y externos con los que cuentas para esta transición y a empoderarte de lo que realmente quieres para tu vida.

En este taller podrás abordar tu transición de forma consciente como una oportunidad para avanzar en tu vida. Circulando por el proceso de cambio, éste te transformará, te hará evolucionar para llegar a una mejor versión de ti mismo.

Lugar: La Morita Tumbaco QUITO-ECUADOR

Día: Sábada 16 de Septiembre

Hora: de 9:30 a 13:00

Facilitadora: Susana Guerini www.mandalaintuitivo.wordpress.com

Cupos limitados, reserva de cupo al 0960625665

 

Zendala en el CDI

Collage Mandala-Kontsugi

 Acabo de experimentar por primera vez el hecho de romper mi mandala. Ha sido todo un proceso de lo más interesante y profundo a la vez con un valor terapéutico impresionante. Lo he hecho inspirada en una técnica y filosofía llamada Kintsugi.

Kintsugi es una técnica de origen japonés que consiste en arreglar lo que se ha roto en una cerámica con un barniz de resina mezclado con polvo ya sea de oro, plata o platino. De esta manera se le otorga un valor mayor al que tenía originalmente la pieza. Este arte que traducido significa “carpintería con oro”, conlleva una filosofía que plantea que tanto las roturas como sus reparaciones forman parte de la historia de un objeto y aunque nos parezca destruido y sin ningún valor, no deben ocultarse sino más bien mostrar su transformación para así enaltecer la belleza de la pieza .

Vivimos en una sociedad que otorga un exagerado valor a la juventud, a la perfección y a lo nuevo. Lo nuevo representa lo “mejorado” y lo antiguo es rechazado. La vejez y la enfermedad deben esconderse, las arrugas en la cara deben cubrirse o eliminarse y de la muerte ni se prefiere hablar o se la entierra sorprendentemente rápido para evitar confrontar con todo lo que implica. El mensaje que trae en estos tiempos el arte de Kintsugi es el de rescatar la sabiduría de aprender a respetar y honrar lo que se ha dañado o rajado, lo que es vulnerable e imperfecto tanto en nosotros como en los demás.

Todos en nuestras vidas hemos sido rotos de alguna u otra manera, esto es parte inevitable de la vida misma. Nuestros corazones han sido rotos alguna vez y nuestra alma también se ha hecho pedacitos las veces que hemos tratado de cumplir con las expectativas del mundo y de los demás a costa de nuestras necesidades. Cuando hemos tratado de protegernos de nuestras heridas callando lo que sentimos. Cuando nos hemos abandonado y traicionado a nosotros mismos.

Puede ser que no podamos elegir lo que se ha de romper en nosotros pero lo que sí tenemos poder de elegir es qué hacemos con estas roturas. Tenemos tres opciones:

  1. Hacernos de la vista gorda, pretender que no ha pasado nada, que estamos “muy bien” y sepultar todo a la sombra.
  2. Engancharnos en la rotura y nunca sanar, repitiendo así las viejas historias una y otra vez.
  3. O comprometernos a trabajar y sanar internamente nuestras heridas, nuestros espacios rotos para hacer de estos espacios lugares más amplios, saludables y más fuertes de lo que eran. Es ahí cuando nuestras heridas se transforman en una belleza inigualable.

El arte de Kintsugi, es una bella metáfora de acoger nuestra curación y encontrar el oro en nuestras cicatrices de manera tal que podamos usar precisamente ese oro como testimonio y ayuda en la sanación de otros.

EL PROCESO DEL MANDALA KINTSUGI

Trasladando este arte y esta filosofía a la creación de mandalas, puedo decirles que es una técnica muy profunda. Cuando inicié el proceso no me imaginé que iba a ser tan conmovedor. Sentí el impulso de experimentarlo en carne propia justamente cuando me encontraba en un proceso de sanación.

Kintsugi primeroMe conecté con la parte de mi vida que más dolía, con la herida misma. Luego empecé la creación de mi mandala, sentí la necesidad de dibujar mi mano, nunca había incluído en mis mandalas mi mano, así que fue algo nuevo.

Luego vinieron intuitivamente formas y colores que hicieron de mi mandala un reflejo claro de mi tema. Esa mano que salía con esfuerzo y determinación diciendo: “Pare”, “Stop”, esas raíces que a veces eran como serpientes que me agarraban, ese muro naranja y negro de impotencia, las lágrimas del dolor y dos seres como pájaros testigos.

La verdad al terminar mi creación sentí que era un mandala fuerte, muy fuerte, pero que revelaba claramente lo que pasaba en mi interno. Indiscutiblemente el mandala expresa mucho mejor lo que nos ha pasado que cuando intentamos explicarlo con palabras.

Kintsugi rotoLo dejé reposar y regresé para empezar a romperlo. Sentí definitivamente que con tijera no era, así que me dispuse a romperlo con las manos. No puedo describir las sensaciones y emociones que empecé a sentir cuando lo rompía. No quería hacerlo, no quería sentir, no quería desgarrarme, así que lo hice de manera lenta, lenta, respirando y con atención plena de todo lo que sucedía en mí.

Romper el papel fue un acto simbólico del dolor y la angustia que experimenté en esa situación de mi vida. Muchas cosas se escaparon de mi control y ya no puedo cambiar lo que me pasó. Aceptar que no hay culpa, que no pude hacer nada.

Esto no es un proceso de dramatizar el pasado o sentirse víctima, o culpar a los demás sino que es un proceso sagrado de volver a conectarse con la situación lo suficientemente como para que nuestro ser se fortalezca y se convierta en una hermosa joya.

Kintsugi pegadoLuego de romper el mandala tuve que tomarme un tiempo y volver a él para pegar las diferentes piezas. El proceso de restaurar mi mandala, de reparar mi dolor, fue muy reconfortante. Sentí un gran alivio y me sentí más completa. Usé pega dorada y pude darme cuenta que estaba concentrada en que todas las piezas estén en orden y que sean bien pegadas, que no quedaran partes sin pegar. Como si mi interno necesitara confirmar que todas las capas estén selladas, reparadas, restauradas. Lo hice prolijamente, con mucho cuidado, con mucho cariño.

Una vez que terminé de pegar, lo observé, me observé. El mandala ya no era tan impactante como al principio, lo podía percibir como algo lejano, como una película antigua y borrosa que no se sentía presente. Ahora tiene una luz dorada y esa luz es la que sobresale sobre todo. Se ha hecho la alquimia, la transformación que no es sólo en volver a juntar las piezas de mi vida quebrada sino en una re-creación total en donde mis piezas rotas se transforman en una hermosa obra maestra.

En las partes restauradas puedo encontrar mi fortaleza. En cada una de mis heridas, de mis sufrimientos y de mis miedos sé que existe la posibilidad de rescatar un sentido y un aprendizaje más profundo, de recuperarme y levantarme con más fuerza.

Kintsugi mano pegada

Estoy segura que esta técnica será de gran ayuda para todos mis pacientes por lo que pienso aplicarla en mis sesiones de Mandala-Terapia.

Para mí ha sido una restauración sagrada el transformar el plomo del sufrimiento, el propio y el heredado, en oro. Este proceso me conectó con mi sueño de jovencita de estudiar restauración de arte, ahora lo veo como una metáfora en mi vida, ahora me he convertido en la restauradora de mi misma, de la obra de arte que Yo Soy.

Susana Guerini

*Artículo protegido por el registro de propiedad intelectual

 

 

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Este es mi nuevo mandala, el recién nacido, su nombre: Aquí Soy y Estoy”

Este mandala lo empecé a crear en la última clase del taller que dicté sobre Sentimientos y Mandalas, fue tanta la inspiración y la profundidad en la que se movía el círculo que me impulsó a crear este mandala tan poderoso y tan exacto a mi situación interna actual. Para mí refleja ese estado de empoderamiento, de fortaleza y coraje que vivo ante las situaciones desafiantes en que hoy por hoy me encuentro viviendo. Sigue leyendo

En esta época de mi vida, viviendo fuera de mi país, he sentido la necesidad de retomar mi práctica de crear mandalas de una manera más constante. Esta vez he querido acompañar el proceso creativo con una pequeña reflexión sobre lo que me dice mi mandala, sobre lo que me dicen las formas y colores de mí misma.

Estoy experimientado la creación de mandalas con la mano izquierda. Combino la mano dominante (derecha) con la izquierda. Los trazos y formas que se dan con la mano izquierda provienen del inconsciente, de la parte desconocida. He podido en estos trazos comprobar la cantidad de figuras y formas que aparecen espontáneamente dejando fluir la mano izquierda. Luego con la mano derecha, la que puede apoyar con recursos, cuando siento hacerlo, completo las figuras que están escondidas, dándoles más forma y cooperando para que afloren los significados.

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Hace un par de semanas finalizó el grupo continuo de auto-conocimiento Mandala Intuitivo. Fue un trabajo intensivo de dos meses donde estuvimos en círculo creando mandalas intuitivamente y con propósitos terapeuticos definidos. Un círculo con un movimiento profundo hacia adentro y sostenido y contenido con la magia que tiene el mandala personal y grupal.

Dentro de este tiempo circular estuvimos abordando la meditación con nuestros propios mandalas. Una vez creados los mandalas personales con todos los rituales de Mandala Intuitivo, por turnos, cada alumna se adentró en su creación y recorrió todos los espacios propios, reconociéndolos, sintiéndolos y conscientizándolos. Apoyadas en el poder del círculo, en el sostenimientos del espacio donde nos sentimos a salvo. Yo acompaño a cada alumna en su proceso utlizando todos los recursos y asegurándome de que caminen a su ritmo y que lo que se tope quede integrado. Cada una tiene su propio tiempo, su propia manera de acercarse a su sombra, es algo que honro y respeto profundamente en el trabajo con Mandala Intuitivo. Acompaño y permito que se manifieste el maestro interno de cada una sin interpretar sus mandalas, sin dar consejos no solicitados y sin sermones. Es como acompañar a un niño a aprender a caminar, no puedes forzarlo a que salga caminando, no puedes empujarlo, sermonearlo, no puedes forzar. Habrá veces que avance, otras que retroceda, unas que se canse y se siente y otras que logre dar pasos hacia adelante. Yo estoy con mis alumnas acompañándolas incondicionalmente cuando avanzan, cuando deciden retroceder y también cuando deciden parar y descansar. Es un profundo acto de entrega, de escucha, de respeto, de verdadero acompañamiento.

En mi experiencia personal y con todas mis alumnas, la meditación con los propios mandalas es clave para obtener información del inconciente, es un trabajo muy revelador donde nos podemos conectar directamente con lo guardado y con los sentimientos que están presentes todavía en el cuerpo y que nos comunican claramente lo que nos pasó.

Estuvimos también creando mandalas con pintura de dedos y con los ojos cerrados. Escogiendo dos colores elegidos intuitivamente y trabajando los dos hemisferios cerebrales a la vez para su auto-regulación. Activando creativamente la conjunción de las polaridades. En este trabajo ayuda mucho tener los ojos cerrados, no sirven las ideas de lo que “quiero hacer” o las expectativas de “cómo quiero que quede mi mandala”. Son momentos de pura rendición y de fluir con las sensaciones. Una experiencia muy liberadora y luego que abrimos los ojos para verlos, tuvimos muchos mensajes y respuestas en nuestros procesos.

También en este tiempo creamos Zendalas (mandala+zentangle). Para que la creación de zendalas tuviera un abordaje terapeútico más allá de la pura neuroplasticidad, concentración, relajación que por sí mismos tienen, trabajamos con preguntas específicas. Antes de la creación cada alumna intuitivamente sacó una pregunta del mandala central, todas las preguntas empezaban con la palabra “¿Qué…..?” Luego inciamos la creación del zendala conectadas con la pregunta y el tema que empezó a moverse. Una vez que terminamos, vino la pregunta “¿Cómo…?”. Así la creación del zendala activó la parte creativa en nosotros y se pudo obtener luego muchas formas e ideas creativas para llevar a la acción pasos concretos para cambiar actitudes y patrones que nos estaban limitando.

Parte de este intensivo fue la creación de los mandalas con los mensajes de la Buena Madre para la auto-sanación y las relaciones. Iniciamos este trabajo conectándonos con la niña interior. Hicimos trabajo corporal acompañado con rondas y juegos que cada una se acordaba que jugaba cuando era niña. Reímos, saltamos, corrimos, cantamos, jugamos, compartiendo ese tiempo de niñas. Luego entramos a la creación de nuestros mandalas escogiendo el o los mensajes de la Buena Madre que resonaban en cada una ese momento. Fue muy conmovedor verlas trabajar con ese espíritu inocente y alegre que había despertado y luego de finalizar sentir esa corriente de energía que corría en sus cuerpos, con los ojos brillantes, con una sonrisa en sus caras y también con lágrimas al poder conectarse también con el miedo que sintieron cuando eran niñas. Para mí  fue un hermoso proceso lleno de satisfacción interna de confirmar lo poderoso y sanador que es Mandala Intuitivo.

Creamos el Mandala de la Gratitud en este tiempo circular y espiral a la vez. Para esta creación utlizamos la técnica collage. Tuvieron varios días para hacer el ejercicio de hacer una lista de agradecimientos cada día. Luego al momento de crear el mandala, tuvieron que escoger hasta cuatro situaciones, personas o cosas más importantes de la lista para poder plasmarlo creativa y amorosamente en el mandala. Cada alumna trajo para este fin material para ponerlo en el mandala central y formar primero un mandala grupal del agradecimiento. Al crearlo todas a la vez y luego al finalizarlo, contemplarlo y sentirlo, no teníamos palabras para expresar la fuerza energética que nos brindaba el mandala grupal. Simplemente nos quedamos en silencio sólo sintiendo y vibrando. Posteriormente iniciamos la creación personal utilizando intuitivamente los materiales del mandala central.

Cerramos este círculo tan enriquecedor para todas haciendo un intercambio de mandalas con el tema de “Mandaleras Secretas”. Con mucho amor y dedicación elaboraron mandalas para sus mandaleras secretas con ofrecimientos y agradecimientos. Todas nos emocionamos mucho, hubieron lágrimas, risas, corazones abiertos y sobretodo agradecidos con todo lo que recibimos del Mandala Intuitivo en este tiempo importante para nuestras Almas.

Algunos de los testimonios de mis alumnas:

” Una sorpresa, un encuentro conmigo mismo a través del arte y el diseño que es algo que me apasiona. Me sorprendió como herramienta, fui cada clase aprendiendo y emocionandome con las cosas que salían. Guardaré esta información en el corazón, espero usarla mucho y agradecerte por tu afecto y tu acompañamiento durante todo el proceso.” Male

“Para mí ha sido un hermoso proceso de compartir, de escuchar, de aceptar, de abrazarme y observar. De reir, de pintar, jugar, de abrir mi corazón, de sentirme apoyada, respetada, amada, escuchada. Un proceso de regresar a la sencillez y a la simplicidad de la vida de forma sutil y libre. Agradecida Susy por tu entrega, tu amor, tu paciencia.” Fer Buenaño

“Una experiencia enriquecedora, emocionante, intensa, reveladora, simplemente hermosa!” Sole León

“Cuando comencé este proceso fue con un poco de escepticismo. No entendía qué podría lograr en mí. Oh!! qué equivocada estaba, es una manera sutil de abrir y entender emociones y sentimientos. Es un espacio en el que he abierto mis miedos y mis sentimientos y he aprendido de todas algo valioso. El valor del círculo, de los mandalas y el grupo de mujeres ha sido un nuevo mundo para mí del que no quiero salir.” Gloria

Aquí les dejo dos videos con más fotos del curso intensivo como testimonio de todo lo vivido y aprendido. Gracias infinitas a la vida!!!

 

MIS MANDALAS RECIEN NACIDOS

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“LA VISIÒN”

AMOR AL AMOR ETERNO, UNA SOLA ENTREGA

LA ENTREGA INCONDICIONAL AL PADRE

Todo es dual y tiene su polaridad. La Visiòn como la contemplaciòn del Uno en la Totalidad.

Por Mi Silencio sabràn que “Yo Soy”. El encuentro con la Verdad y el autoreconocimiento de la Esencia.

“Yo Soy la Verdad que sacia al buscador, YO SOY”*

FullSizeRender“FUERZA”

AMOR AL AMOR A LA UNIDAD ABSOLUTA

UNA SOLA CONSCIENCIA

SER EN EL SER DEL TODO-SER

Repite tus actos de Unidad Interna y nada podrà detener tu evoluciòn. Mantenimiento contínuo de la Esencia.

Los ùltimos seràn los primeros. El recuerdo permanente del Creador.

“Yo Soy la Luz que ilumina cada àtomo existente, YO SOY”*

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“AMOR CONCILIADOR”

AMOR AL AMOR CONCILIADOR

LA LIBERACIÒN DE LA LUZ

Lo de afuera es reflejo de lo de adentro. Sólo el Perfecto vè la Perfecciòn.

“Yo Soy la libertad contrayèndose y expandièndose para manifestar la Verdad que “YO SOY”*

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“LA OBRA, LA CONSTANTE CONSTRUCCIÒN”

AMOR AL GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO

UNA SOLA OBRA

EL PLAN DIVINO

“Yo Soy la Obra que manifiesta cada dìa la constante construcciòn, el constante cambio sin cambio,

la presencia y ausencia de todo aquello que YO SOY”*

*Creaciòn de mandalas complementada con los pilares de las cartas de MOMENTUM

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*Artículo protegido por el Registro de Propiedad Intelectual

Autoría: Susana Guerini

Un Zendala es la combinación del arte de zentangles (patrones de garabatos) con el  círculo mandálico. Esta combinación permite fluir la creatividad de una manera más libre y potenciada.

Como ya he explicado en varias entradas lo que es un mandala (círculo sagrado), a continuación explicaremos lo que es zentagle.

Zentangle deriva de las prácticas del dibujo Zen y tangle que significa maraña o garabato. Es un método fácil de aprender  para crear imágenes de patrones repetitivos.  Aumenta la concentración y la creatividad. Crear zentangles proporciona a su vez una satisfacción artística y una mayor sensación de bienestar personal.

Este método es fácil de aprender y fácil de hacer.  Un  zentangle es lo suficientemente estructurado y organizado para disfrutarlo y beneficiarse de una actividad que aporta mucho a nuestro bienestar.

Un zendala se empieza trazando el círculo, el mandala, para luego comenzar a trazar líneas curvas o rectas dentro del círculo y se empieza a crear en los espacios patrones diferentes, estamos rellenando el círculo con zentangles, todo un desafío!!

Se utiliza un buen marcador negro o también marcadores de colores y a disfrutar del tiempo sin tiempo!! Realmente este tipo de creación activa la neuroplasticidad del cerebro y uno logra crear combinaciones y patrones que jamás pensó era capaz de hacerlo. Una experiencia muy lúdica y totalmente creativa!

Al iniciarse en los zendalas uno se dá cuenta de lo limitados que estamos en cuanto a creatividad y originalidad pero a medida que uno avanza empieza con concentración a desarrollar los potenciales dormidos y la creatividad surge como una necesidad imperante de creación y originalidad. Así como en la vida misma, nos movemos en los mismos patrones viejos y conocidos y nos cuesta empezar a crear algo nuevo.

No hay errores ni equivocaciones en los zendalas, al contrario si surge algo aparentemente “equivocado” obliga al creador a partir de esta “equivocación”, iniciar nuevos patrones creativos.  Y así mismo en la vida cuando algo no sale como esperábamos surge la capacidad creativa de buscar alternativas convirtiéndonos en co-creadores de nuestra realidad.

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La creación de zendalas la incluyo en ciertas ocasiones también dentro de mis cursos y talleres de “Mandala Intuitivo”.

Sin embargo es importante aclarar que un Zendala no es lo mismo que “Mandala Intuitivo”©. Para mí un zendala es como un power yoga, un yoga puramente físico que sin duda tiene sus propios beneficios, es interesante experimentarlo, pero para mí, es limitado si se pretende trabajarlo terapeúticamente sin apoyo de otras herramientas.  En cambio el método “Mandala Intuitivo” es como un yoga profundo donde la creación de mandalas con diferentes técnicas y propósitos, vá más allá de la neuroplasticidad y lleva a la introspección, a la auto-reflexión y al auto-conocimiento. El zendala está compuesto por patrones repetitivos mientras que las creaciones dentro de Mandala Intuitivo no necesariamente contienen estos patrones. Así que para mí, a los zendalas no se los puede llamar “Mandala Intuitivo”, sino más bien como arte intuitivo o creativo si se les quiere dar otro nombre.

Ahora bien, para que la creación de zendalas dentro de mis talleres tengan un abordaje terapeútico, suelo combinarlos con el trabajo con preguntas. Antes de la creación del zendala utilizo preguntas que las elaboro según el tema que se quiera tratar en el grupo, estas preguntas empiezan con la palabra “¿Qué….?”. Luego de la creación del zendala nuestra capacidad creativa se ha expandido y estamos listas para contestar la pregunta: “¿Cómo…?”. Así el zendala se vuelve un recurso más de resiliencia, para recuperarnos y salir adelante con ideas y actitudes creativas en nuestra vida. Cuando al zendala se le complementa con otras herramientas o recursos, tiene muy buenos resultados en en el trabajo terapeútico con mandalas.

 

Por: SUSANA GUERINI

*Artículo protegido por el Registro de Propiedad Intelectual

Carl Gustav Jung (1875-1961) postuló que los Mandalas eran representaciones de la mente, puesto que se trataban de arquetipos en los que confluían los aspectos conscientes e inconscientes de los seres humanos. Por lo tanto empleo la pintura de Mandalas como recurso terapéutico para identificar desórdenes emocionales en sus pacientes y trabajar en procura de la integridad de la psiquis humana. Jung consideraba que el comportamiento del individuo se formaba a partir de dos estructuras básicas de consciencia: la individual y la colectiva. La primera era el resultado de la experiencia vital de la persona en tanto que la segunda se heredaba del medio circundante próximo. Desde esta perspectiva el centro del Mandala se asociaba con la manifestación de la individualidad-concebido como objetivo destinado a perfeccionar- y los contornos representaban el marco social en el que ese rasgo único se desarrollaba.

Primer mandala de Jung >>>>>>>>>

El Mandala como símbolo

El símbolo es una unidad sintética de significado entre dos polos opuestos: lo manifiesto y lo oculto. Tras su sentido objetivo y visible se oculta otro sentido invisible y más profundo. Unen a través de sus imágenes la vida consciente e inconsciente del individuo, a modo de integración.
Lo simbólico se puede expresar tanto en el arte gráfico como en las formas dinámicas de las fantasías, las visiones y los sueños.

Los estudios de Jung sobre el simbolismo del Mandala lo condujeron a definirlo como “la expresión psicológica de la totalidad del ser”.
Según Jung en el interior de la psiquis del individuo existía un núcleo relativamente protegido de la influencia de los miedos las obsesiones u otros elementos que generaban caos y malestar. De acuerdo con esta teoría el Mandala constituía una imagen circular que detentaba un centro difusor de orden que compensaba la confusión presente en el estado psíquico. A través de ese núcleo se establecía la construcción de un punto central con el que todo lo demás se relacionaba.
Para Jung la producción de símbolos mandálicos era un medio eficaz para alcanzar la unidad simbólica y le permitía al sujeto llevar a cabo la conciliación entre la esfera consciente y el domino inconsciente, teniendo en cuenta que la simbolización es el mecanismo fundamental por el cual se manifiesta el inconsciente , la producción de dibujos mandálicos era más eficaz que el proceso mismo del análisis.

El inconsciente colectivo

El concepto de inconsciente colectivo fue postulado por Jung para explicar la existencia de un lenguaje compartido por los seres humanos de todo tiempo y lugar. Esta herencia de la humanidad , según su teoría, estaba formada por símbolos primitivos ( imágenes primordiales) que permitían la expresión del contenido de la psiquis que trascendía el marco de la razón, por lo tanto la humanidad poseía un sustrato común de contenido inconsciente.
Las imágenes primordiales son los arquetipos. Jung definió a los arquetipos como formas o imágenes de naturaleza colectiva, que dan casi universalmente como constituyentes de los mitos y, al mismo tiempo, como productos individuales autóctonos de origen inconsciente.
Los arquetipos son los patrones fundamentales de la formación de símbolos que se repiten en los contenidos de las mitologías de todos los pueblos de la historia de la humanidad.
De los arquetipos dependen las últimas y más profundas motivaciones de la mente y la conducta humana individual y colectiva.
Las pautas culturales en última instancia dependen de los arquetipos.

Jung creía ver en el círculo del Mandala a la expresión de los antagonismos y polaridades psíquicas, siendo el inconsciente el centro rector que gobierna a los opuestos. El nombre psicológico de esta dialéctica es llamada “ ambivalencia”.
La presencia de lo masculino y de lo femenino,
El yin y el yang, lo consciente y lo inconsciente son a la vez recíprocos y excluyentes, se hacen uno y luego vuelven a separarse. La represión de este núcleo hace que su fuerza resulte más persistente e ingobernable.

Los fenómenos de escisión y división recogidos por la psiquiatría occidental bajo la forma de esquizofrenia o psicosis, remiten al proceso de disgregación de la unidad originaria como resultado, dice Jung, de la colisión entre lo consciente y lo inconsciente. En las tradiciones espirituales orientales la escisión no posee un valor psicológico sino que es la expresión de un nivel de consciencia inferior.
Jung consideraba la escisión como una tendencia inherente a la psique humana, sea esta oriental u occidental.

Por ello Jung prescribió desligar la conciencia de todo aquello que la someta a la dualidad aparente, a fin de que la misma pueda percibir lo esencial.
La conciencia debe desligarse de toda voluntad de dominio y de cualquier intromisión del ego, de esta manera la conciencia ya no le impone su ley a la vida sino que se suma a ella se uno con la totalidad. Una y otra son contiguas, y por lo tanto sincrónicas. No hay anhelos, deseos o propósitos con arreglo a los cuales el curso de la existencia es obligado a desviarse o ramificarse.
El hombre regresa, así, a la fuente de la cual proviene.

La armonía de la parte inconsciente con la consciente del sujeto se encuentra en el sí-mismo o self. Según Jung “el self es el orden dentro de la psique”. Este concepto es lo opuesto al yo. El self es un arquetipo equilibrador de las partes concientes e inconscientes del sujeto. Así, la salud del sujeto equivale al proceso adecuado del self, que atiende a los elementos de la consciencia y a integrar los aspectos inconscientes. Entendido de esta manera un malestar emocional es provocado si las expresiones del inconsciente no son adecuadamente atendidas y simbolizadas

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La unificación de las esferas conscientes e inconscientes garantiza el desarrollo del proceso de individuación, este último concepto implica el equilibrio y armonización de la psique, la búsqueda de la realización del propio ser.
La posibilidad de integrar la totalidad de lo profundo del inconsciente colectivo hacia la opción de creatividad y el desarrollo personal alcanzando así la autorrealización.

Para los junguianos, la única posibilidad que tiene el hombre de salir de la angustia y vacío del mundo moderno, es abrirse a los mensajes de crecimiento personal que proporciona el inconsciente universal y objetivo, a los mensajes del inconsciente colectivo.

Jung postulaba que el único camino era apartarse de la ilusión (Maya) del mundo moderno experimentar las fuerzas “numinosas” (espirituales) las verdades universales y eternas que residen en su inconsciente colectivo.

Jung equiparó el Mandala con el ojo humano en términos morfológicos y en sentido espiritual.

Consideró que se trataba de un prototipo de Mandala porque este órgano humano representaba la vista y la luz, así como la consciencia.
Se trataba según su postura, de una parte del ser humano que contemplaba al universo y determinaba la posición del observador en éste; absorvía energía cósmica y la exhibía ante el espíritu interior. Representaba la Unión entre el individuo y el cosmos.

Por otra parte observó que la disposición concéntrica de los elementos del Mandala y en simetría radial constituían las propiedades inherentes del iris ocular.
Para Jung, la presencia simultánea de varios diseños oculares, denotaba la interpretación del inconsciente como una consciencia múltiple.

Artículo tomado de la red

Beneficios del Proceso de Creación

Colorear Mandalas, admirar y disfrutar aquellos creados por otros puede resultar una experiencia enriquecedora pero la experiencia personal de crear mandalas intuitivamente por nosotros mismos es un camino iniciático, algo único e inigualable.

Los beneficios que podemos experimentar durante este proceso de creación son:

*Al focalizar nuestra energía en una actividad que nos ayuda a centrarnos y explorar nuestro Ser Interior, nos permite experimentar sensaciones de paz, belleza, armonía, etc, estimulando de esta forma el flujo interno de nuestra energía sanadora.
*Nos permite conectarnos con nuestra verdadera esencia iniciando procesos que estaban ocultos y liberando la energía atrapada.  Por ello, constituye una herramienta muy útil para el crecimiento personal.

*Ayuda a lograr una profunda relajación de la mente, permitiendo una reorganización energética que contribuye a superar la fragmentación psíquica y restablecer la armonía innata; despertando sensaciones de serenidad, plenitud y bienestar general (físico, mental y espiritual).

*Al calmar la mente propicia la atención, la paciencia y mejora el nivel de concentración en general. Con ello, podremos expresarnos e interactuar mejor con el mundo externo.

*Induce la expansión de la conciencia, despertando los sentidos y cambiando nuestra percepción sobre las cosas y situaciones que nos rodean.

*Activa e incrementa nuestro potencial de intuición.

*Ayudan a ordenarse internamente, y consecuentemente a sostenerse en el eje.

*Facilita el descubrimiento de bloqueos internos, dificultades y limitaciones, y al hacerlos concientes facilitan su superación.

*Propicia conectar con estados inspirados de creatividad.

*Permite una interiorización de los sentidos y de la consciencia, induce la quietud y silencia la consciencia mental ordinaria. Por ello, la creación de mandalas es considerada una meditación activa.

Una vez que ustedes se adentren en la creación de sus propios mandalas, van a vivir todos estos beneficios en carne propia, así que les animo para que empiecen a crear sus propios mandalas!!

Susana Guerini