Category: Meditación


Jung cada mañana elaboraba un mandala para comprender sus propios procesos psíquicos e interpretar sus sueños. El estaba convencido de que el ámbito de los sueños reflejaba la riqueza y la complejidad del inconsciente personal y colectivo. Jung opinaba que la psique es un organismo de autorregulación en el que las actitudes conscientes son propensas a ser compensadas por el inconsciente (dentro del sueño).

En nuestros sueños ya estamos proyectando contenidos inconscientes que necesitan moverse para ordenarse y para que nuestra fragmentación en el estado de vigilia pueda juntarse y completarse en estados de sueño. Para mí, en los sueños seguimos procesando aquello que ha estado pendiente o que despiertos no hemos podido integrar.  Así mismo en nuestros mandalas personales también estamos proyectando lo que hemos llevado a la sombra para poder sobrevivir. Dos herramientas que nos dan mucha información sobre lo oculto en nosotros y la posibilidad de accederlo para llevarlo a la consciencia.

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Hace un par de semanas finalizó el grupo continuo de auto-conocimiento Mandala Intuitivo. Fue un trabajo intensivo de dos meses donde estuvimos en círculo creando mandalas intuitivamente y con propósitos terapeuticos definidos. Un círculo con un movimiento profundo hacia adentro y sostenido y contenido con la magia que tiene el mandala personal y grupal.

Dentro de este tiempo circular estuvimos abordando la meditación con nuestros propios mandalas. Una vez creados los mandalas personales con todos los rituales de Mandala Intuitivo, por turnos, cada alumna se adentró en su creación y recorrió todos los espacios propios, reconociéndolos, sintiéndolos y conscientizándolos. Apoyadas en el poder del círculo, en el sostenimientos del espacio donde nos sentimos a salvo. Yo acompaño a cada alumna en su proceso utlizando todos los recursos y asegurándome de que caminen a su ritmo y que lo que se tope quede integrado. Cada una tiene su propio tiempo, su propia manera de acercarse a su sombra, es algo que honro y respeto profundamente en el trabajo con Mandala Intuitivo. Acompaño y permito que se manifieste el maestro interno de cada una sin interpretar sus mandalas, sin dar consejos no solicitados y sin sermones. Es como acompañar a un niño a aprender a caminar, no puedes forzarlo a que salga caminando, no puedes empujarlo, sermonearlo, no puedes forzar. Habrá veces que avance, otras que retroceda, unas que se canse y se siente y otras que logre dar pasos hacia adelante. Yo estoy con mis alumnas acompañándolas incondicionalmente cuando avanzan, cuando deciden retroceder y también cuando deciden parar y descansar. Es un profundo acto de entrega, de escucha, de respeto, de verdadero acompañamiento.

En mi experiencia personal y con todas mis alumnas, la meditación con los propios mandalas es clave para obtener información del inconciente, es un trabajo muy revelador donde nos podemos conectar directamente con lo guardado y con los sentimientos que están presentes todavía en el cuerpo y que nos comunican claramente lo que nos pasó.

Estuvimos también creando mandalas con pintura de dedos y con los ojos cerrados. Escogiendo dos colores elegidos intuitivamente y trabajando los dos hemisferios cerebrales a la vez para su auto-regulación. Activando creativamente la conjunción de las polaridades. En este trabajo ayuda mucho tener los ojos cerrados, no sirven las ideas de lo que “quiero hacer” o las expectativas de “cómo quiero que quede mi mandala”. Son momentos de pura rendición y de fluir con las sensaciones. Una experiencia muy liberadora y luego que abrimos los ojos para verlos, tuvimos muchos mensajes y respuestas en nuestros procesos.

También en este tiempo creamos Zendalas (mandala+zentangle). Para que la creación de zendalas tuviera un abordaje terapeútico más allá de la pura neuroplasticidad, concentración, relajación que por sí mismos tienen, trabajamos con preguntas específicas. Antes de la creación cada alumna intuitivamente sacó una pregunta del mandala central, todas las preguntas empezaban con la palabra “¿Qué…..?” Luego inciamos la creación del zendala conectadas con la pregunta y el tema que empezó a moverse. Una vez que terminamos, vino la pregunta “¿Cómo…?”. Así la creación del zendala activó la parte creativa en nosotros y se pudo obtener luego muchas formas e ideas creativas para llevar a la acción pasos concretos para cambiar actitudes y patrones que nos estaban limitando.

Parte de este intensivo fue la creación de los mandalas con los mensajes de la Buena Madre para la auto-sanación y las relaciones. Iniciamos este trabajo conectándonos con la niña interior. Hicimos trabajo corporal acompañado con rondas y juegos que cada una se acordaba que jugaba cuando era niña. Reímos, saltamos, corrimos, cantamos, jugamos, compartiendo ese tiempo de niñas. Luego entramos a la creación de nuestros mandalas escogiendo el o los mensajes de la Buena Madre que resonaban en cada una ese momento. Fue muy conmovedor verlas trabajar con ese espíritu inocente y alegre que había despertado y luego de finalizar sentir esa corriente de energía que corría en sus cuerpos, con los ojos brillantes, con una sonrisa en sus caras y también con lágrimas al poder conectarse también con el miedo que sintieron cuando eran niñas. Para mí  fue un hermoso proceso lleno de satisfacción interna de confirmar lo poderoso y sanador que es Mandala Intuitivo.

Creamos el Mandala de la Gratitud en este tiempo circular y espiral a la vez. Para esta creación utlizamos la técnica collage. Tuvieron varios días para hacer el ejercicio de hacer una lista de agradecimientos cada día. Luego al momento de crear el mandala, tuvieron que escoger hasta cuatro situaciones, personas o cosas más importantes de la lista para poder plasmarlo creativa y amorosamente en el mandala. Cada alumna trajo para este fin material para ponerlo en el mandala central y formar primero un mandala grupal del agradecimiento. Al crearlo todas a la vez y luego al finalizarlo, contemplarlo y sentirlo, no teníamos palabras para expresar la fuerza energética que nos brindaba el mandala grupal. Simplemente nos quedamos en silencio sólo sintiendo y vibrando. Posteriormente iniciamos la creación personal utilizando intuitivamente los materiales del mandala central.

Cerramos este círculo tan enriquecedor para todas haciendo un intercambio de mandalas con el tema de “Mandaleras Secretas”. Con mucho amor y dedicación elaboraron mandalas para sus mandaleras secretas con ofrecimientos y agradecimientos. Todas nos emocionamos mucho, hubieron lágrimas, risas, corazones abiertos y sobretodo agradecidos con todo lo que recibimos del Mandala Intuitivo en este tiempo importante para nuestras Almas.

Algunos de los testimonios de mis alumnas:

” Una sorpresa, un encuentro conmigo mismo a través del arte y el diseño que es algo que me apasiona. Me sorprendió como herramienta, fui cada clase aprendiendo y emocionandome con las cosas que salían. Guardaré esta información en el corazón, espero usarla mucho y agradecerte por tu afecto y tu acompañamiento durante todo el proceso.” Male

“Para mí ha sido un hermoso proceso de compartir, de escuchar, de aceptar, de abrazarme y observar. De reir, de pintar, jugar, de abrir mi corazón, de sentirme apoyada, respetada, amada, escuchada. Un proceso de regresar a la sencillez y a la simplicidad de la vida de forma sutil y libre. Agradecida Susy por tu entrega, tu amor, tu paciencia.” Fer Buenaño

“Una experiencia enriquecedora, emocionante, intensa, reveladora, simplemente hermosa!” Sole León

“Cuando comencé este proceso fue con un poco de escepticismo. No entendía qué podría lograr en mí. Oh!! qué equivocada estaba, es una manera sutil de abrir y entender emociones y sentimientos. Es un espacio en el que he abierto mis miedos y mis sentimientos y he aprendido de todas algo valioso. El valor del círculo, de los mandalas y el grupo de mujeres ha sido un nuevo mundo para mí del que no quiero salir.” Gloria

Aquí les dejo dos videos con más fotos del curso intensivo como testimonio de todo lo vivido y aprendido. Gracias infinitas a la vida!!!

 

” La vida es un misterio a ser vivido, no un problema a ser resuelto” Kirkegaard

Vivir este hermoso trabajo intuitivo con mandalas, me enseña cada vez màs sobre las distintas posibilidades de uso que se le puede dar a esta herramienta. Toda esta información viene a mì intuitivamente y sobretodo a travès de la práctica disciplinada y constante. Es como si los mandalas realmente me hablaran y se comunicaran de una forma sutil y directa a la vez. Son unos verdaderos maestros….somos unos verdaderos maestros!!

Para poder compartir mi experiencia personal con la última creación a la cual la he llamado “Serie de Mandalas Premonitorios” es importante primero empezar este artìculo aclarando el significado de intuición y premonición.

Mandala IntuitivoMandala IntuitivoSERIE DE MANDALAS PREMONITORIOS

Por una parte la intuición constituyen la facultad de comprender las cosas al instante , sin intervención de procesos lógicos y racionales, como por ejemplo cuando decimos: “En realidad no sabía que ibas a estar allí, fue pura intuición”, “Nunca supe cuál era la fórmula, simplemente mezcle los ingredientes por intuición”

La palabra intuición también se la utiliza como sinònimo de premonición o pre-sentimiento (sentir algo antes de que suceda), tener la sensaciòn de que algo vá a ocurrir, o adivinar algo antes de que suceda, convirtiéndose en una manifestaciòn de la intuición, la intuición en “tiempo futuro”.  Como por ejemplo cuando decimos: “Este lugar no me hace sentir bien, no me siento segura, mejor vàmonos” o “Siento que algo vá a pasar, mejor estemos atentos”.

Se le puede dar una connotación temporal a la intuición en su forma de premonición, por ejemplo: “Siento que ha pasado esto aunque no estuve ahì”, “Siento que està pasando algo este momento”, o “Pre-siento que esto và a suceder”. En este sentido la intuiciòn se revela conectándose intuitivamente con el tiempo pasado, presente y futuro, pero en realidad la intuición tiene tiempo?

Para mí la intuición no tiene tiempo lineal sino que se mueve energéticamente en un tiempo circular. Pienso que tanto pasado, presente y futuro se conjugan en la intuiciòn y que el bagaje de experiencias y conocimientos que tenemos tanto de esta vida como de vidas pasadas, se almacena en nuestro inconsciente, abarcando tanto la memoria del inconsciente individual como del colectivo. Cuando accedemos a la intuiciòn estamos accediendo a toda esa información, estamos accediendo a llaves que nos permiten abrir libros internos llenos de conocimientos y a través de los cuales podemos predecir e intuir ciertos acontecimientos que han sucedido en otros espacios o que se suceden en el presente sin estar presentes o  sucesos del futuro.

Y cuando se activa la premonición, no es que estemos viendo el futuro de forma aislada, estamos atando cabos, estamos hilando las conexiones internas de sensaciones, situaciones y percepciones vividas individualmente o colectivamente, que activan nuestra intuición para poder ver, sentir y prevenir ciertas situaciones presentes y futuras. Pero hemos perdido la conexiòn con nuestra intuición y no hacemos caso a lo que nos quiere decir, nuestros canales estàn llenos de estímulos externos y distracciones. Dejamos a un lado los mensajes que nos llegan, las sensaciones y las percepciones que se abren tratando de comunicarse con nosotros, y las dejamos pasar sin darles importancia.

Estoy convencida de que es posible desarrollar la capacidad de intuiciòn y consecuentemente de premonición a través de ciertas prácticas, tales como crear nuestros propios mandalas. Es así también importante acompañar esta disciplina con meditación u otras herramientas que fortalezcan y permitan profundizar los mensajes recibidos en los mandalas.

Los tres mandalas que les voy a compartir, nacieron en una semana los tres.  Al primero lo llamé: “Cruz de espadas” y fue realmente un mandala que salió desde mis profundidades, al crearlo sentí mucha fuerza y protecciòn en mí. Son cuatro espadas formando una cruz, espadas que protegen, que son tajantes, decididas y transformadoras en su color violeta. Esta cruz de espadas tiene un escudo en su centro, una rueda en movimiento es protegida por dos cìrculos internos con triángulos y soles adornando su contorno, energía solar presente con su determinaciòn, poder y  acción.

Círculo en cuadrado, cielo y tierra juntos en armonìal. Esta cruz de espadas está protegiendo cuatro corazones azules que están acogidos en bases blandas y cálidas, para mì era como si la espada estaba defendiendo y protegiendo mi Ser. En ese momento me hablaba de empezar a elegir todo aquello que resuene con mi Ser y empezar a filtrar lo que entra en mí (en mi casa, en mi templo, en mi vida).

Mandala IntuitivoCRUZ DE ESPADAS

Pasaron dos días después de crear este mandala, cuando empecè a moverme internamente y sentìa angustia sin razón evidente, dando vueltas como siempre decidì que lo mejor era crear un mandala para poder calmar esa angustia que tenìa. Fue muy extraño crearlo, venìan imágenes mìas constantemente y me recorrìa toda una energìa desconocida. Ultilicé acrílico, colores aquareables y marcadores gel metálico.

Comencé desde afuera hacia adentro, la verdad es que no tuve problema con crear la parte de afuera pero cuando llegó el tiempo de lo de adentro….me tomò tiempo digerirlo, sentirlo y crearlo. Cuando finalicé, me quedè en silencio observando, impactada, no podìa hablar……. era una mujer gritando…..era yo gritando, què grito es este?? Este grito que produce olas de movimiento, olas con diferentes matices, grito de dolor, grito de miedo??? Venìa la mente con respuestas, venìa el corazòn con las suyas y finalmente no quise darle tanta vuelta y  concluì que era el grio de mi Ser que pide ser tomado en cuenta, que pide vivir desde ahì, desde el Ser. Es por eso que lo llamè: ” El grito de la existencia del Ser”

EL GRITO DE LA EXISTENCIA DEL SER

Este mandala se quedó grabado en mì por los siguientes días, no podìa darle una explicaciòn racional, ni podìa intuir de qué se trataba este mandala tan diferente a los demás. Su imagen regresaba a mí una y otra vez, no me dejaba tranquila. Pasaron unos días y sentí cerrar este serie de tres mandalas, así que empecé a crear el siguiente. Lo hice con mucha fluidez, utlicé la técnica de zendalas en colores y fue muy relajante y creativo. Lo llamé “Buscando donde anidar”. Intuitivamente se formó un águila que llevaba en su pico un nido junto con una semilla y buscaba donde anidar. Debajo de ella hay varios paisajes entre los que se destaca uno que cuando lo ví, reconocí que se trataba de la ciudad de  Quito, tal cual, lo dibujé intuitivamente y ahí estaba……me preguntaba por qué Quito?? pero no tenía respuestas.

Mandala IntuitivoBUSCANDO DONDE ANIDAR

Tras la creación de estos tres mandalas, unos días después, mi esposo y yo fuimos asaltados. Una experiencia muy fuerte, muy impresionante, en donde uno se siente impotente y vulnerable ante cuatro hombres enmascarados y armados dentro de nuestro hogar, sin saber de lo que eran capaces. En los días después de este acontecimiento sin ninguna intención, la imagen del mandala del grito me venìa y me venía a visitar, era como si me quisiera decir algo, mejor dicho era como si me quiso advertir algo.  En mi proceso de sanación despuès de esta experiencia, mientras me encontraba en meditación, se me presentaron los tres mandalas.  Uno tras otro, en perfecto orden, meditaba con cada uno y podìa sentir su poder premonitorio y su secuencia tan clara de lo que habìa vivido.

Fue impresionante ver el primer mandala, un aviso de protegerse, de estar atentos, de alistar las espadas energèticas, etc. El segundo, el grito…….el impacto energètico, psicològico del evento, el miedo en el cuerpo, la vulnerabilidad, la ruptura del huevo energético del hogar, la inseguridad, la inestabilidad etc. El mandala del grito se acoplaba perfectamente a lo que sucediò. Era un aviso de que algo realmente fuerte iba a ocurrir y el mandala se encargada de confirmarlo apareciendo una y otra vez en mi mente.

El tercer mandala, Buscando donde anidar, tal cual, nos quedamos sin un lugar seguro, nos quedamos un poco en el aire sin sentir ya conexiòn con la casa, sin saber a donde ir. Pero el haber dibujado Quito no me decìa nada todavìa. Pasaron tres semanas y resultò que se abriò una oportunidad para ir a vivir en Quito, cuando lo supe, sí que se me puso carne de gallina los brazos, pues ahì estaba en el tercer mandala, estaba Quito.

Este darme cuenta, este descubrimiento, movió mucho en mi trabajo con mandalas, confieso que ya me habìa pasado una que otra vez, pero no le dí importancia, pero ahora era tan claro que no pude pasarlo por alto. Entonces vino la pregunta, cómo saber cuando un mandala es premonitorio??? Los mandalas te comunican lo que está pasando dentro de uno pero tambièn pueden darnos informaciòn premonitoria. Y es que la intuiciòn cuando aflora puede expandirse y acceder a mucha informaciòn.

La mejor manera de saber si hay mensajes premonitorios en nuestros mandalas, creo yo, hoy por hoy,  es, o bien ayudarse con las cartas o con la meditaciòn profunda de nuestros mandalas.

Con las cartas, cuando uno tiene la duda o la intuiciòn de que el mandala quiere decirnos algo màs o advertirnos algo, es mejor sacar una tirada de cartas que pueda aclarar si el mandala està hablando del futuro o no. Se conecta internamente, se hace la pregunta y se saca una carta, se puede con anterioridad determinar dos cartas que sean el “si” y  el “no”, en su preferencia arcanos mayores.

Con la meditación, se ubica el mandala a una distancia donde uno se sienta còmodo, a la altura de los ojos y empieza a meditarlo, recorriendo cada espacio. Con los espacios con los que nos cuesta relacionarnos, cerramos los ojos y sentimos y si somos visuales serìa importante rescatar las imàgenes que vienen para relacionarlo con el mandala, sintiendo cada imàgen en el cuerpo  y si es posible con las premoniciones que tenemos.

Estas son propuesta solamente, lo mejor y como siempre digo, es escuchar a nuestra intuiciòn y hacerlo de manera propia e intuitiva.

Luego de esta experiencia, he creado otros mandalas, ninguno como el mandala del grito. Los mandalas me han ayudado como siempre en mi proceso de sanación, sanando e integrando todo lo vivido y sanando tambièn todos los temas que se abrieron y se conectaron con los sucedido. Temas que estaban tapaditos y que se activaron para ser sanados.

Me viene… que si estos mandalas eran premonitorios de lo que iba a vivir, si los escuchaba y lo prevenía, cómo hubiera tenido la oportunidad de sanar temas pendientes, de mover la energìa parada, de tomar nuevas decisiones, etc?? Es decir, si una experiencia fuerte y dolorosa trae tanto aprendizaje, de què sirve evadirla o prevenirla a través de la premonición?? Si vivimos en un planeta Escuela y todo tiene su aprendizaje, debemos evitar ciertas situaciones “tarea” con la premoniciòn? Es necesario evadir ciertas situaciones fuertes en nuestra vida? y còmo entonces podemos seguir aprendiendo y evolucionando?

Vienen a mí ciertas interrogantes, pienso que toda situación trae su lección de vida, que mientras màs conscientes nos volvamos menos situaciones trágicas necesitamos vivir para dar Luz a lo pendiente por aprender en nosotros.

En fin….la vida sigue siendo un misterio, la vida en su constante movimiento, en su contracciòn y expansiòn, como un maestro que nos trae cada dìa situaciones necesarias para nuestro crecimiento interno, para nuestra evoluciòn.  Y es que los misterios son realmente para ser vividos y amados en toda su plenitud.

Por: Susana Guerini

” Es solo cuando se vive el misterio de la vida, cuando la alegrìa amanece”. Guruji

 

mystic eye by Nijesh Mohan

Arte: Mystic Eye de Nijesh Mohan

Uno de los aspectos fundamentales en el trabajo con la herramienta “Mandala Intuitivo”  es ir despertando la “Mirada que mira”, ese observador que permite estar consciente de todos los procesos internos que se van dando dentro de uno mismo mientras se es parte del círculo mandálico. Es por esto que además de activar  y beneficiarse de la concentración, de la calma y serenidad de la meditación mandálica, uno de los valores agregados que se utilizan en Mandala Intuitivo y  que también permite que el mandala tenga un efecto terapeútico, es el despertar del “darse cuenta”.

Es la “Mirada que mira” la que permite adentrarse en lo que está sucediendo dentro de nosotros mientras estamos en el proceso de creación, cabe señalar que el proceso no se limita únicamente durante el tiempo en que estamos creando el mandala, sino que incluye el tiempo de preparación, de ritual, de meditación, música y de preguntas nucleares que acompañan a cada uno preparándolo para una conexión auténtica con el Ser Esencial.

Ahora bien cómo hacemos en Mandala Intuitivo para despertar esa “Mirada que mira”? Es un entrenamiento de las primeras sesiones del curso y lo logramos a través de los registros. Yo le he puesto el nombre de “Registro Amoroso” y es todo aquello que vamos anotando en un cuaderno compañero de la creación, todo lo que sentimos y percibimos en nuestro interno, antes, durante y al final del proceso. Este entrenamiento de registrar de una manera amorosa lo que está pasando dentro de uno mismo hace que estemos despiertos y atentos a todos los movimientos internos tanto mentales como emocionales. Además se pretende ir desarrollando también, la atención a la percepción corporal mientras vivimos nuestro proceso mandálico.

Se anota todas las sensaciones que vienen a nosotros, con qué limitaciones nos encontramos, todos los sentimientos que aparecen, cómo sentimos el cuerpo, qué pasa con la mente, qué pensamientos vienen, qué recuerdos nos visitan, etc, etc, todo lo que pueda ser relevante para cada uno.

Para mí, es importantísimo aprender a desarrollar al observador y que éste observador no esté cargado de juicios, controles y conceptos sino más bien que sea una mirada compasiva con visión y discernimiento. Esta práctica de la “mirada que mira” una vez que está desarrollada puede ser muy útil para nuestro desarrollo personal porque la podemos aplicar en todas las situaciones de nuestra vida.

Y para manifestar y dar constancia de  esa “Mirada que mira” en los círculos de Mandala Intuitivo compartimos entre todas nuestros procesos beneficiándonos del efecto espejo con las experiencias de los demás. La verdad es que como todos estamos conectados,  los temas de los otros son nuestros también.  Y es así como todos nos conectamos  como un entretejido energético con nuestras vivencias y siempre las vivencias del otro nos sirven también para aprender, comprender y crecer.

Activar la “Mirada que mira” nos podrá ayudar a enfrentar mejor los desafíos en nuestra vida, a darnos cuenta de nuestras virtudes y nuestros errores y desde ahí poder discernir y tomar mejores decisiones. Vivimos normalmente dormidos en automático y cuando empezamos a despertar, empezamos a darnos cuenta y al darnos cuenta estamos activando la “Mirada que mira”.

Así este trabajo de Mandala Intuitvo es un trabajo completo e integral donde se crea un despertar y un acompañamiento colectivo en el grupo cuya energía circular y espiral permite acoger de manera respetuosa y amorosa a todos.

Por: Susana Guerini

“Yo Soy el Ojo que todo lo Vé, la Visión, y el Visionario, Yo Soy”

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Beneficios del Proceso de Creación

Colorear Mandalas, admirar y disfrutar aquellos creados por otros puede resultar una experiencia enriquecedora pero la experiencia personal de crear mandalas intuitivamente por nosotros mismos es un camino iniciático, algo único e inigualable.

Los beneficios que podemos experimentar durante este proceso de creación son:

*Al focalizar nuestra energía en una actividad que nos ayuda a centrarnos y explorar nuestro Ser Interior, nos permite experimentar sensaciones de paz, belleza, armonía, etc, estimulando de esta forma el flujo interno de nuestra energía sanadora.
*Nos permite conectarnos con nuestra verdadera esencia iniciando procesos que estaban ocultos y liberando la energía atrapada.  Por ello, constituye una herramienta muy útil para el crecimiento personal.

*Ayuda a lograr una profunda relajación de la mente, permitiendo una reorganización energética que contribuye a superar la fragmentación psíquica y restablecer la armonía innata; despertando sensaciones de serenidad, plenitud y bienestar general (físico, mental y espiritual).

*Al calmar la mente propicia la atención, la paciencia y mejora el nivel de concentración en general. Con ello, podremos expresarnos e interactuar mejor con el mundo externo.

*Induce la expansión de la conciencia, despertando los sentidos y cambiando nuestra percepción sobre las cosas y situaciones que nos rodean.

*Activa e incrementa nuestro potencial de intuición.

*Ayudan a ordenarse internamente, y consecuentemente a sostenerse en el eje.

*Facilita el descubrimiento de bloqueos internos, dificultades y limitaciones, y al hacerlos concientes facilitan su superación.

*Propicia conectar con estados inspirados de creatividad.

*Permite una interiorización de los sentidos y de la consciencia, induce la quietud y silencia la consciencia mental ordinaria. Por ello, la creación de mandalas es considerada una meditación activa.

Una vez que ustedes se adentren en la creación de sus propios mandalas, van a vivir todos estos beneficios en carne propia, así que les animo para que empiecen a crear sus propios mandalas!!

Susana Guerini




Historia y Origen del Mandala

La palabra mandala viene de la India y proviene del sánscrito, y significa “Círculo Sagrado”. Es un símbolo de sanación, totalidad, unión, integración, el Absoluto.

Psicológicamente, los mandalas representan la totalidad de nuestro ser. Dado que reflejan la psique humana, cada persona responde a ellos instintivamente, más allá de su edad, género, raza, cultura, etc.

En la cultura egipcia, los mandalas eran utilizados debido a la fuerza que estos transmitían, llenando de energía el lugar y como instrumento de meditación profunda. También se usaban dentro de las casas para atraer la energía o transmutar la negativa en positiva, así como para crear armonía y balance en la casa.

En la civilización China aun en la actualidad, son utilizados para generar abundancia y prosperidad así como para fortalecer la salud.
En tribus indígenas americanas se hacen presentes en coloridos bordados adornados con plumas y animales nativos.
En algunas tradiciones se empleaban como protección contra los malos espíritus y como una especie de amuleto para promover la valentía y el coraje.
Los nativos Navajo celebraban ceremonias, las cuales incluían oraciones y pinturas de arena representando diversos mandalas. Estos no eran permanentes, invocaban a los seres sagrados a la vez que servían como altares provisionales. Se dibujaban dentro de los hogares beneficiando, con cada mandala, no solo a los habitantes de esa casa, sino también a todos los miembros de la tribu.
Los Dogon de Mali poseen una metafórica relación entre el lenguaje y los símbolos, sus complejos mandalas hablan del “huevo de amma” como el vientre que alberga los signos del mundos, de ahí que el mandala mas representativo de esta maravillosa cultura tiene forma ovoide, trazado por una cruz en su interior, la misma divide al mandala en cuatro partes distintas que representan a su vez lo cuatro elementos y los cuatro puntos cardinales.
Para esta cultura, meditar y trabajar la propia evolución sobre la base de sus mandalas, es un elemento esencial para llegar a comprender su lugar en este mundo así como para identificarse con el cosmos y con el infinito.
La Cábala, ciencia sagrada que obedece a las leyes más simples de la naturaleza, posee dos principios que la sostienen: las letras del alfabeto hebreo y los “Sefirot”.

Los sefirot están formados por diez esferas, en las cuales la luz divina es recibida y se manifiesta a través de ellas. Las diez etapas sucesivas de la luz, dan al hombre la posibilidad de comprender el infinito y acercarse a lo Divino.

Las 22 letras hebreas pasan por los 10 sefirot del árbol de la vida, formando así el mandala.
Cada sefirot representa distintos planos de la conciencia por los cuales es necesario transitar para evolucionar y encontrar así, la esencia del ser en una unión con lo absoluto.
Las runas de las tradiciones nórdicas, son contenedoras de diversos símbolos que representan la búsqueda de la armonía en relación con lo interno y lo externo. Representan energías sagradas que hacen referencia a los distintos planos de la conciencia.
A pesar de que los mandalas se encuentran presentes en cada rincón del mundo, sus origenes nacen en el Janaismo, Tantrismo, Hinduismo, Budismo y lamaísmo.
Su nombre hace referencia al sánscrito, en tibetano es KYLKHOR (KYL: centro KHOR: circulo) literalmente seria “el centro de los alrededores”.
Los mandalas tibetanos de arena suelen elaborarse a pedido de la comunidad con la intención de traer paz y armonía al mundo, a un lugar determinado y a sus habitantes; también son utilizados como valiosas bendiciones y como instrumentos de meditación activa, cuya esencia descansa en su construcción.


Un mandala es básicamente un círculo, es la forma perfecta, y por ello nos representa el símbolo del cosmos y de la eternidad. Nos representa la creación, el mundo, el Dios, el ser humano, la vida. Podríamos decir que todo en nuestra vida posee las formas del círculo. Desde el universo (el sol, la luna, los planetas) hasta el esquema de toda nuestra naturaleza, los árboles, las flores, entre otros, todos siguen una línea circular. ¿Y que decir del átomo o la célula?. Todo lo que nos rodea tiene la forma de círculo. Que al mismo tiempo nos representan los ciclos infinitos de la vida. Y si observamos nuestro cuerpo, nos daremos cuenta que todas nuestras formas son redondeadas, esto nos recuerda que somos sistemas dentro de sistemas, pertenecemos al Absoluto y el Absoluto está en nosotros.

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