Category: sanar e integrar


Jung cada mañana elaboraba un mandala para comprender sus propios procesos psíquicos e interpretar sus sueños. El estaba convencido de que el ámbito de los sueños reflejaba la riqueza y la complejidad del inconsciente personal y colectivo. Jung opinaba que la psique es un organismo de autorregulación en el que las actitudes conscientes son propensas a ser compensadas por el inconsciente (dentro del sueño).

En nuestros sueños ya estamos proyectando contenidos inconscientes que necesitan moverse para ordenarse y para que nuestra fragmentación en el estado de vigilia pueda juntarse y completarse en estados de sueño. Para mí, en los sueños seguimos procesando aquello que ha estado pendiente o que despiertos no hemos podido integrar.  Así mismo en nuestros mandalas personales también estamos proyectando lo que hemos llevado a la sombra para poder sobrevivir. Dos herramientas que nos dan mucha información sobre lo oculto en nosotros y la posibilidad de accederlo para llevarlo a la consciencia.

En cuanto a la interpretación de los sueños, sigo el mismo enfoque con el que abordo los mandalas, cada uno tiene su propio y único significado, de acuerdo al momento de vida que esté viviendo y a su propia percepción e intuición. En los sueños y en los mandalas los símbolos son explorados por un significado personal y no por conceptos e ideas predeterminadas.

Durante mi vida los sueños han jugado un papel importante para mi crecimiento interior. Recuerdo casi siempre mis sueños y tengo la práctica de compartir junto con mi compañero de vida nuestros sueños al despertarnos. Esta práctica apoya mucho para recordar los sueños. El hecho sólo de contarlo ya ayuda a traer más detalles de lo soñado y juntos solemos indagar en las imágenes que más nos mueven internamente y sobretodo con los sentimientos que afloran con estas imágenes.

Esta práctica me ha ayudado incluso a estar más consciente de mis sueños durante la noche. Por ejemplo cuando me despierto sobresaltada porque he tenido un sueño en que mi vida se vió amenazada por algo traumático como un accidente, asalto, caída, etc y me he quedé con miedo sin poder defenderme o evitarlo, vuelvo a entrar al sueño pero esta vez me defiendo, prevengo y actúo antes para evitar ser víctima de las circunstancias. Hay una clara diferencia entre despertarme con miedo y despertarme empoderada, aliviada y con energía una vez que puedo entrar nuevamente en el sueño activando la fuerza interna que hay detrás del miedo, la protección y la seguridad.

Algunas veces cuando tengo sueños fuertes, cargados de imágenes que me conmueven o me impactan surge la necesidad natural de llevar estos sueños o mejor dicho este estado emocional tras el sueño, a la creación de un mandala. Es como si el Alma llamara a ordenar e integrar los procesos de sanación que están proyectándose en los sueños y requieren una elaboración más profunda. Y no es tanto que estamos tratando de entender el sueño sino más bien tratando de comprender mejor en qué parte del proceso de sanación está el soñador.

Ahora bien, cómo complemento el trabajo de los sueños con los mandalas?

Para mí primeramente no se trata de dibujar lo que soñé, porque ahí entra un control mental de que en mi mandala salga lo que soñé. Sino más bien me conecto con mi sueño, con las imágenes que han quedado resonando en mí, con mis sentimientos acerca de lo soñado, con las sensaciones corporales y una vez que logró conectarme completamente empiezo a dejar fluir los colores y las formas de manera intuitiva.

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En mi último proceso usé pinturas para dedos y colores acuarelables. Sentí la necesidad de trabajar con los dedos por la sensación de fluidez y movimiento que me aportaba el trabajo con este tipo de pintura. Ayudaba a crear mi mandala de forma expansiva, lo que necesitaba en ese momento.

Una vez trazado el círculo me conecté con el espacio vacío en actitud de apertura a lo que me quiera decir. Sentí mayormente que habían cuatro espacios principales dentro del círculo que querían expresarse. Así me fui conectando con cada uno y eligiendo un color intuitivamente para cada espacio. En el caso del color negro sentí una fuerte necesidad de complementarlo con el color rojo. Pinté un espacio a la vez y con los ojos abiertos. Cada espacio pintado producía en mí sensaciones y sentimientos diferentes, como si fuera cada uno, un mundo distinto. Iba registrando amorosamente todo lo que iba expresando mi mandala, tomando consciencia y ordenándome.

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Así quedó mi mandala, seguí el ritual de buscar el norte de mi mandala y lo dejé que se asiente, que vayan bajando las fichas del puzzle en mí por unos momentos. Luego pude ver en la parte derecha que intuitivamente había hecho sin proponerme los gusanos que había soñado la noche anterior y que me habían hecho sentir repugnancia y rechazo. En la parte inferior estaban para mí brotes, como fermentos que si bien el color me hacía sentir regeneración y vida, había también una sensación en mi cuerpo de ansiedad. En la parte izquierda para mí era como un árbol o un arbusto lleno de ramas pero sin embargo me hacía sentir que algo estaba oculto. Que era como un camuflaje, algo bien tapado. Y en el centro el amarillo para mí, era una fuerza de energía que surgía con vitalidad y rompía con lo demás, se vinculaba con mi sueño de estar viajando y querer llegar a donde tenía que ir pero me costaba tanto llegar.  Como pueden ver todo movimiento es importante, el mental, el emocional e incluso el de las sensaciones físicas. Recordemos que ser capaces de percibir sensaciones corporales es la base misma de la consciencia emocional. Todo debe ser tomado en cuenta cuando uno trabaja con mandalas.

Hice luego una tirada de cartas del oráculo y elegí intuitivamente con la mano izquierda una para cada espacio.

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Ahora mi mandala con los símbolos de las cartas me hablaba de manera más clara todavía. El espacio derecho (negro con rojo) era el duelo, la pérdida… los gusanos símbolo de muerte y vida. El espacio en verde, la protección. Muchas veces la palabra en la carta puede no darnos suficiente información pero si vamos a la imagen a mirarla cuidadosamente y sentir que nos dice cada parte, nos puede ayudar mucho. Aquí me llamó los “muchos hijos” más que la palabra protección (luego explicaré con detalle el resultado de cada parte pintada y su relación con la carta). El lado del arbusto, escondida…la indecisión…tal cual. Y la parte amarilla la determinación!! Fue la carta que más resonó en mí y me llenó de motivación y fortaleza. Muy revelador pero aún sentía que debía ahondar más en mi mandala. Así que inicié una meditación con mi mandala utilizando Samaya (método de integración emocional) otra herramienta valiosa que es parte de mi “maletín de herramientas”.

Si quieres entrar mucho más profundo con tu creación mandálica puedes entrar en meditación con tu mandala. Se lo pone a una distancia y a una altura donde te sientas cómoda y segura. Así puse mi mandala y empecé a entrar en él visualmente. Siempre recomiendo empezar desde la parte donde nos senitmos a salvo, para que desde ese recurso nos movamos a las partes que menos seguridad nos dan. Como si fueras una hormiguita vas adentrándote en cada espacio, moviéndote con consciencia, abierta a lo que se pueda percibir, a las imágenes, viendo cómo van cambiando, cómo van apareciendo otras que a simple vista no podías ver. Abriéndote a todo lo que se siente con cada imagen, con cada color, dando la bienvenida a todo lo que quiere ser descubierto y expresado.

Elegí entrar a mi mandala por la parte inferior, el color verde donde encontré que tenía sentimientos encontrados, por un lado me sentía bien con ese poder de generar y regenerar vida, esa cantidad de oportunidades, de hijos, de alternativas como brotes que por un lado asocié con la palabra “protección” de la carta ya que eran como manos que daban ayuda. Por otra sentía ansiedad por no saber a cuál poner mi atención, cuál merecía prioridad y cuidado. Tal como me había mostrado la carta, esa madre con varios hijos alrededor. Esto estaba produciendo inseguridad e indecisión en mí bien escondidas en el arbusto azul izquierdo (femenino).

La parte derecha, negro y rojo fue la que más me costó, entré con cautela, respirando, sintonizándome y sintiendo rechazo y miedo (relación con lo masculino). Pude entrar a través de esos trazos a capas profundas de mi sombra permitiéndome sentir mis pérdidas de la niñez. Logrando reconciliarme con lo vivido internamente en esa época. Hasta que sentí que estaba integrado, que ya había espacio en mí, que lo que estaba excluído se había derretido. Esto se lo puede sentir corporalmente como un calor que corre por el cuerpo o cuando se tiene más espacio físico para respirar, o cuando se siente una especie de hormigueo que se mueve por ciertas partes del cuerpo. Y más que nada cuando se activa la fuerza interna que hay detrás de lo encapsulado expandiéndose en todo el cuerpo, sintiendo que dentro de mí existen fuerzas o energías que promueven la vida, que se autoregulan, que buscan equilibrio.

Terminé con el color amarillo, la carta de la determinación. Reconocí en los trazos la imagen de una pareja, resonó en mi plexo solar, podía sentir ese poder amoroso que ayuda a caminar hacia adelante. Me sentí bendecida y fortalecida de caminar en pareja. Me llené con esa sensación en cada inalación que hacía. Poco después esa imagen cambió y se convirtió en un elefante amarillo!! Fue muy grato reconocerlo, pues uno de mis animales de poder es el elefante blanco pero aquí fue una sorpresa verlo amarillo. Me conecté con la fuerza del elefante amarillo, ese caminar despacio, con determinación, seguro y fuerte. Ese caminar sin aplastar a nadie y sin que nadie lo aplaste. Aquí en este punto fue el cierre del proceso, terminarlo llenita de determinación, cargada de la energía del elefante amarillo que aún está conmigo. El proceso de meditar con mi mandala duró aproximadamente una hora.

Como pueden ver en este trabajo con mi sueño, dí la vuelta al círculo del proceso pasando por todos los pasos, desde el sueño, luego por la creación del mandala, la tirada de cartas y la meditación mandálica. Cada paso trajo más y más información y permitió que se cierre en círculo en espiral llegando a una integración. Este proceso suelo aplicarlo a mis alumnas acompañándolas y guiándolas. Una vez que lo han hecho carne y se sienten seguras para hacerlo solas, lo realizan en sus casas cuando necesitan entrar en proceso de sanación.

Jung cada mañana elaboraba un mandala para comprender sus propios procesos psíquicos e interpretar sus sueños. El estaba convencido de que el ámbito de los sueños reflejaba la riqueza y la complejidad del inconsciente personal y colectivo. Jung opinaba que la psique es un organismo de autorregulación en el que las actitudes conscientes son propensas a ser compensadas por el inconsciente (dentro del sueño).

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace un par de semanas finalizó el grupo continuo de auto-conocimiento Mandala Intuitivo. Fue un trabajo intensivo de dos meses donde estuvimos en círculo creando mandalas intuitivamente y con propósitos terapeuticos definidos. Un círculo con un movimiento profundo hacia adentro y sostenido y contenido con la magia que tiene el mandala personal y grupal.

Dentro de este tiempo circular estuvimos abordando la meditación con nuestros propios mandalas. Una vez creados los mandalas personales con todos los rituales de Mandala Intuitivo, por turnos, cada alumna se adentró en su creación y recorrió todos los espacios propios, reconociéndolos, sintiéndolos y conscientizándolos. Apoyadas en el poder del círculo, en el sostenimientos del espacio donde nos sentimos a salvo. Yo acompaño a cada alumna en su proceso utlizando todos los recursos y asegurándome de que caminen a su ritmo y que lo que se tope quede integrado. Cada una tiene su propio tiempo, su propia manera de acercarse a su sombra, es algo que honro y respeto profundamente en el trabajo con Mandala Intuitivo. Acompaño y permito que se manifieste el maestro interno de cada una sin interpretar sus mandalas, sin dar consejos no solicitados y sin sermones. Es como acompañar a un niño a aprender a caminar, no puedes forzarlo a que salga caminando, no puedes empujarlo, sermonearlo, no puedes forzar. Habrá veces que avance, otras que retroceda, unas que se canse y se siente y otras que logre dar pasos hacia adelante. Yo estoy con mis alumnas acompañándolas incondicionalmente cuando avanzan, cuando deciden retroceder y también cuando deciden parar y descansar. Es un profundo acto de entrega, de escucha, de respeto, de verdadero acompañamiento.

En mi experiencia personal y con todas mis alumnas, la meditación con los propios mandalas es clave para obtener información del inconciente, es un trabajo muy revelador donde nos podemos conectar directamente con lo guardado y con los sentimientos que están presentes todavía en el cuerpo y que nos comunican claramente lo que nos pasó.

Estuvimos también creando mandalas con pintura de dedos y con los ojos cerrados. Escogiendo dos colores elegidos intuitivamente y trabajando los dos hemisferios cerebrales a la vez para su auto-regulación. Activando creativamente la conjunción de las polaridades. En este trabajo ayuda mucho tener los ojos cerrados, no sirven las ideas de lo que “quiero hacer” o las expectativas de “cómo quiero que quede mi mandala”. Son momentos de pura rendición y de fluir con las sensaciones. Una experiencia muy liberadora y luego que abrimos los ojos para verlos, tuvimos muchos mensajes y respuestas en nuestros procesos.

También en este tiempo creamos Zendalas (mandala+zentangle). Para que la creación de zendalas tuviera un abordaje terapeútico más allá de la pura neuroplasticidad, concentración, relajación que por sí mismos tienen, trabajamos con preguntas específicas. Antes de la creación cada alumna intuitivamente sacó una pregunta del mandala central, todas las preguntas empezaban con la palabra “¿Qué…..?” Luego inciamos la creación del zendala conectadas con la pregunta y el tema que empezó a moverse. Una vez que terminamos, vino la pregunta “¿Cómo…?”. Así la creación del zendala activó la parte creativa en nosotros y se pudo obtener luego muchas formas e ideas creativas para llevar a la acción pasos concretos para cambiar actitudes y patrones que nos estaban limitando.

Parte de este intensivo fue la creación de los mandalas con los mensajes de la Buena Madre para la auto-sanación y las relaciones. Iniciamos este trabajo conectándonos con la niña interior. Hicimos trabajo corporal acompañado con rondas y juegos que cada una se acordaba que jugaba cuando era niña. Reímos, saltamos, corrimos, cantamos, jugamos, compartiendo ese tiempo de niñas. Luego entramos a la creación de nuestros mandalas escogiendo el o los mensajes de la Buena Madre que resonaban en cada una ese momento. Fue muy conmovedor verlas trabajar con ese espíritu inocente y alegre que había despertado y luego de finalizar sentir esa corriente de energía que corría en sus cuerpos, con los ojos brillantes, con una sonrisa en sus caras y también con lágrimas al poder conectarse también con el miedo que sintieron cuando eran niñas. Para mí  fue un hermoso proceso lleno de satisfacción interna de confirmar lo poderoso y sanador que es Mandala Intuitivo.

Creamos el Mandala de la Gratitud en este tiempo circular y espiral a la vez. Para esta creación utlizamos la técnica collage. Tuvieron varios días para hacer el ejercicio de hacer una lista de agradecimientos cada día. Luego al momento de crear el mandala, tuvieron que escoger hasta cuatro situaciones, personas o cosas más importantes de la lista para poder plasmarlo creativa y amorosamente en el mandala. Cada alumna trajo para este fin material para ponerlo en el mandala central y formar primero un mandala grupal del agradecimiento. Al crearlo todas a la vez y luego al finalizarlo, contemplarlo y sentirlo, no teníamos palabras para expresar la fuerza energética que nos brindaba el mandala grupal. Simplemente nos quedamos en silencio sólo sintiendo y vibrando. Posteriormente iniciamos la creación personal utilizando intuitivamente los materiales del mandala central.

Cerramos este círculo tan enriquecedor para todas haciendo un intercambio de mandalas con el tema de “Mandaleras Secretas”. Con mucho amor y dedicación elaboraron mandalas para sus mandaleras secretas con ofrecimientos y agradecimientos. Todas nos emocionamos mucho, hubieron lágrimas, risas, corazones abiertos y sobretodo agradecidos con todo lo que recibimos del Mandala Intuitivo en este tiempo importante para nuestras Almas.

Algunos de los testimonios de mis alumnas:

” Una sorpresa, un encuentro conmigo mismo a través del arte y el diseño que es algo que me apasiona. Me sorprendió como herramienta, fui cada clase aprendiendo y emocionandome con las cosas que salían. Guardaré esta información en el corazón, espero usarla mucho y agradecerte por tu afecto y tu acompañamiento durante todo el proceso.” Male

“Para mí ha sido un hermoso proceso de compartir, de escuchar, de aceptar, de abrazarme y observar. De reir, de pintar, jugar, de abrir mi corazón, de sentirme apoyada, respetada, amada, escuchada. Un proceso de regresar a la sencillez y a la simplicidad de la vida de forma sutil y libre. Agradecida Susy por tu entrega, tu amor, tu paciencia.” Fer Buenaño

“Una experiencia enriquecedora, emocionante, intensa, reveladora, simplemente hermosa!” Sole León

“Cuando comencé este proceso fue con un poco de escepticismo. No entendía qué podría lograr en mí. Oh!! qué equivocada estaba, es una manera sutil de abrir y entender emociones y sentimientos. Es un espacio en el que he abierto mis miedos y mis sentimientos y he aprendido de todas algo valioso. El valor del círculo, de los mandalas y el grupo de mujeres ha sido un nuevo mundo para mí del que no quiero salir.” Gloria

Aquí les dejo dos videos con más fotos del curso intensivo como testimonio de todo lo vivido y aprendido. Gracias infinitas a la vida!!!

 

Regeneración

NACIDO EN ENERO DEL 2013.

SU NOMBRE: “REGENERACION”

Este mandala verde, me conectó con la naturaleza y con esa capacidad que tiene de generar y regenerarse continuamente y comprender que la muerte no es, que la Vida se revela cada instante con su constante cambio, con su constante expansión y contracción.

Este mandala simboliza esa energía de florecimiento que pulsa constantemente la Vida, donde nada muere y en donde todo se vá transformando para corregir todo error y toda deuda.

Desde mi última entrada ya hace 4 o 5 meses aproximadamente he estado viviendo un proceso profundo de transformación, integración y sanación. Dedicada enteramente a mi “regeneración” interna, a mi “nuevo nacimiento”, usando todas mis  herramientas según me dictaba mi intuición para poder entrar en mis sombras y poder, capa a capa, ir abrazándolas, haciendo Luz en ellas, integrándolas para obtener así más espacio para respirar, para vivir de una nueva manera, desde lo que YO SOY.

No ha sido fácil, han sido tiempos de incertidumbre pero también de sentirme en un maravilloso estado de Gracia. El proceso de regeneración sigue, cubriendo cada vez más, otras capas pendientes por sanar, ya no es tan intenso y tan duro pero sigo las indicaciones sabias de mi Alma que me habla a través de mi cuerpo físico para que me ocupe de lo que está todavía en las sombras.

La vida misma se encarga de presentarme situaciones donde me pone en frente los temas que necesito seguir integrando. Es verdaderamente un morir y nacer de nuevo, ir abandonando viejas estructuras, falsas culpas, viejos “personajes” que me sirvieron para sobrevivir, viejos conceptos, viejos miedos que estaban arraigados en mi memoria celular y que no sólo son míos sino de muchas generaciones y por ende de la humanidad misma. Miedo a la separación, al desamparo, al abandono, miedo a no ser valorada ni respetada por lo que Yo Soy, miedo a confiar, etc.

Sentir mi dolor, mis heridas, mis miedos más profundos y llorar….sentir los dolores de las heridas de los otros y llorar…sentir los dolores y heridas de la humanidad entera y llorar…

Vivimos una etapa gloriosa donde nuestra Alma ha decidido liberarse, ha decidio ya sanar para poder vivir una vida nueva. Son tiempos de COMPRENSION, porque solo a través del conocimiento, de la comprensión, podemos recuperar y reconstruir nuestra propia historia personal y llegar así a ser los héroes o heroínas de nuestro propio camino personal de transformación.

Sumérgete en tu interior, en el Ser que Eres,

allí donde la quietud es Absoluta.

Empezar a despertar a nuestro Maestro Interno e ir directament a través del cuerpo a esas partes excluídas que se alojan ahí y presionan y duelen. Relajar y abrazarlas y dejar que el Alma dirija el trabajo, sin controlar mentalmente, y así encontrar todo lo que está guardado en el baúl del inconsciente y que no nos deja caminar libremente. Amar cada parte oscura de nosotros, no separarla, no ignorarla, no taparla, no bloquearla, sino abrirse a lo que se necesita sanar de una manera consciente y amorosa.

Me ha sido muy útil también reconocer que no hay “sentimientos negativos”, que todos los sentimientos son válidos y que tras de ellos se esconden verdaderamente las Fuerzas del Alma que quieren activarse y vivir a través de nosotros.

El trabajo con Mandalas nos acerca a nuestro inconsciente y nos permite integrar todos los sentimientos que surgen a través de formas y colores. Por eso siento que esta herramienta liberadora nos libera de depender de otros y poder aplicarla en uno mismo cuando lo necesitemos, constituye un apoyo invalorable en nuestra metamorforsis.

Se oye hablar de “sacar”, de “eliminar”, “expulsar” esas “entidades” en nosotros que no nos dejan vivir, pero en realidad son parte nuestra y no necesitan excluirse como si fueran “negativas”. Estas partes nuestras están en nuestro inconsciente por alguna razón que debemos indagar y Comprender y sobretodo debemos amarlas pues forman parte de lo que somos.

Estoy convencida de que nada sirve tapar y tapar estas partes o ir donde un “chaman” a que nos “limpie” y nos saque “esto” que no nos permite estar en paz. Es necesario dar la cara al “lobo” y tratarle con cariño, con Amor y así reconciliarnos internamente. Debemos asumirnos y responsabilizarnos por nuestro crecimiento interno y dejar de dar poder a terceros que se benefician de nuestra ignorancia.

enfrentando mis miedos

Animo a todos quienes se encuentran en esta época de plena metamorfosis, a llenarlos de Confianza en su propio proceso de liberación, Confianza en la vida, en la Perfección de todo cuanto Es y en nuestra Sabiduría Interior,  cada uno a su propio ritmo y usando sus propias herramientas liberadoras.

Susana Guerini

“En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de nuevo,

no puede ver el Reino de Dios.”

(Juan, 3, 3-7):

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Su nombre:  “Sumergida en varias realidades”   Nacido en Junio del 2012

Hay momentos en la vida en que se nos presentan situaciones desafiantes con sus respectivas lecciones de Vida. Y si no aprendemos la primera vez la lección, vendrán una y otra vez y con más fuerza para poderlas aprender y sanar. Cada desafío se presenta de diferentes maneras y pide diferentes formas de integrarlo. Si uno tiene el privilegio de poseer herramientas que ayudan a sanar, como la de los mandalas u otras más, hay que usarlas, ponerlas en práctica en beneficio de uno y de los demás. Este primer mandala fue el inicio de un proceso de sanación emocional muy profundo. Y como es el primer paso que se expresa en formas y colores se asemeja a varias realidades, varios temas que están entretejidos y presentes en el interno y que piden ser descubiertos. Capas de pensamientos, capas de sentimientos, capas de sensaciones físicas que se mueven para poder entrar en un Orden Sanador.

Su nombre:  “La Visionaria”   Nacido en Julio del 2012

La visión interna surge con fuerza en este segundo mandala, y es que luego de estar sumergida en varias realidades viene la claridad. Me conecto nuevamente con mi Alma y viene la visión profunda de lo verdaderamente importante para la misión del alma. Empiezo a “ver”, a comprender y sentir lo esencial. Desaparecen los mundos externos, los pensamientos mecánicos, los hábitos no propios, los valores superfluos…la separatidad. Con una visión centrada y sagrada uno puede acceder a la Verdad y a la Unidad. Este mandala me proporcionó la claridad y la visión que necesitaba dentro de mi proceso de sanación.

Su nombre:   “La Fuerza de la Vida”   Nacido en Julio del 2012

En este tercer mandala, parte del proceso interno sanador, viene la fuerza interna de la vida misma. Esa fuerza que nos hace levantarnos después de las cáidas, esa fuerza presente en cada paso de nuestro camino que nos alienta a seguir, a resurgir de las cenizas. Con este mandala sentí esa fuerza en mí de vivir, esa fuerza de existencia presente en toda la naturaleza de seguir creciendo, seguir germinando, seguir dando, seguir ofreciéndose, seguir viviendo. Es el Alma, el Ser que llenos de impulso divino nos dán la mano para seguir nuestro camino pero siempre mejor, siempre con más consciencia y con más amor. Este mandala es un símbolo para mí del movimiento amoroso y sagrado que tiene la vida.

Su nombre:  “Vivir desde el corazón”    Nacido en Julio del 2012

Este cuarto mandala es la culminación de mi proceso personal. El corazón inmaculado en el centro sagrado donde se une el cielo y la tierra, la vida y la muerte, el pasado y el futuro. Abrir mi corazón fue un proceso de integración de capas ocultas y desconocidas en mí. Estas partes que las había excluído quitaban espacio a mi alma para poder sentir. Una vez integradas estas partes, el corazón tiene más espacio para amar la vida con un corazón abierto en Unidad y Orden. Este mandala me proporcionó una alegría profunda, una conexión sagrada e íntima con mi Ser, una fortaleza y una decisión de vivir siempre desde el Amor y desde la Consciencia.

Estos cuatro mandalas son los testigos de mi proceso personal de sanación. Muchas de las veces necesitamos crear dos, tres, cuatro o cinco mandalas para cerrar nuestros procesos. Casi siempre el primero o los primeros vienen “cerrados”, pero a medida que seguimos moviéndonos internamente surge la necesidad de crear más mandalas y los primeros se van desvelando, se van aclarando, tomando forma, ordenándonos internamente. Uno siente cuándo se cierra el proceso y cuál ya es el último mandala de la serie. Es un camino muy hermoso de auto-descubrimiento y de muchas satisfacciones y de contentamientos internos.

Así que los animo a entregarse en sus procesos mandálicos, de cerrarlos con varios mandalas y sentir el beneficio enorme de sentirse luego más livianos, más ligeros de “equipaje” y con más fuerza para continuar el camino.

Susana Guerini

Siempre siento alegría y mucho agradecimiento al poder compartir con los demás lo que fueron las vivencias del taller Mandala Intuitivo. Les comparto un pase de diapositivas del taller que se dió Shakti gracias a la apertura generosa de Tatiana Buenaño quien ha experimentado ya los beneficios de vivenciar un taller de Mandala Intuitivo. SHAKTI fue el espacio físico y energético que acogió a este hermoso círculo de mujeres. Gracias por creer en esta hermosa herramienta!

Hemos disfrutado tanto el poder compartir auténticamente nuestras vivencias bajo el círculo acogedor e integrador del mandala. Cuando hay entrega y apertura del corazón desde un principio, la energía del círculo fluye sola y en constante movimiento sanador, es fascinante poder sentirlo!

Se usaron varias herramientas intuitivas que apoyaron este viaje mandálico de auto-conocimiento, el uso de distintos masos de cartas por ejemplo, ayudó mucho a tener respuestas más claras y a profundizar nuestros procesos internos. Hemos podido dar rienda suelta a nuestra creatividad e imaginación creando seis mandalas con diferentes motivos o propósitos. Y cada una se ha llevado una virtud o fuerza del Alma como regalo recibido de una compañera para sostenernos en los desafíos que se presenten en el camino de nuestras vidas.

Ha sido un honor para mí acompañar en sus procesos mandálicos de sanación e integración a este círculo de mujeres guerreras, mujeres valientes, mujeres poderosas, mujeres sabias. Las llevo en mi corazón a todas y a cada una con sus fuerzas y sus debilidades que son mías también.

La entrega de esta herramienta ha sido dada con Amor desde un Orden Divino, ahora es responsabilidad de cada una usarla en Servicio de sí mismo y por ende de la humanidad.

Susana Guerini

Nacido en Diciembre del 2011

Su nombre: “Aquietarse y callar”

La creación de este mandala refleja claramente para mí la importancia del aquietarse y callar. Parte de la sanación de nuestras heridas requiere aquietar la mente, vaciarla de tanta carga y de tanta basura de pensamientos acumulados, para dar espacio a nuestra conexión con nuestro Ser. Y por experiencia propia puedo decir que tanto la práctica de la meditación como de la creación de mandalas , que es una meditación activa, puede proporcionarnos ese aquietarse, ese callar interno.

Vivimos de manera acelerada, llenos de torbellinos de pensamientos y de emociones sin integrar. Pareciera que queremos tapar todo, seguir aparentando y no afrontar nuestros asuntos internos pendientes, nuestras sombras y nos llenamos de actividades sin darnos espacios de silencio. Así tarde o temprano terminanos estallando de alguna manera. Mi práctica regular de meditación en las mañanas, así como la creación de mis mandalas han sido en mi vida un apoyo vital para poder seguir caminando. Cuando por alguna razón no he podido hacerlo, o si estoy pasando por proceso internos fuertes, siento una necesidad imperante de recurrir a estas práctica y no saben cuánto bien me hacen, cómo me sostienen, me centran y me llenan de serenidad.

Estas prácticas tienen que ser integrativas, es decir que no cumplan la función de “huída”, moda o escape esotérico, sino que más bien nos ayuden a asentarnos en nuestro cuerpo, a integrar todos nuestros sentimientos y pensamientos para poder así volver al mundo y vivir en el mundo de una manera más auténtica e íntegra.

La rueda en colores verdes de sanación, gira en un movimiento de renovación, de generar y regenerar, movimiento necesario para poder ordenar y purificar el Alma. El desafío humano que todos tenemos de alcanzar la consciencia mediante el proceso de conocer nuestro propio lado oscuro y oculto, se vé reflejado en la cruz.  Cruz de color azul en el centro representa para mí el resplandor de la quietud de la consciencia.

La presencia del número cuatro en mi mandala organiza, define y ordena. Mientras vamos sanando, vamos ordenándonos internamente y logrando así más equilibrio y armonía. Al ir transmutando nuestro interno (color violeta) vamos adquiriendo la capacidad de ver las cosas con claridad (color amarillo), llenándonos de energía e impulso para caminar con más determinación en nuestras vidas.

Y es en el silencio interior en donde podemos “mirarnos”, comprendernos, aceptarnos y amarnos.  Entrar dentro es entrar en el misterio de uno mismo. Y mientras más vacío esté el canal más rápido podemos re-unirnos con lo Divino que vive y espera por nosotros.

Comparto con ustedes este texto hermosísimo del Padre Vinicio Rueda, sacerdote católico y practicante Zen, de su libro “El sendero del Zen” que conecta muy bien con este tema:

” CALLAR…

Callar es morir a muchos ruidos del Alma.

Callar es entrar en puntillas en el propio corazón.

Callar es esperar suavemente el encuentro con uno mismo.

Callar es aceptarse, aceptar a los demás, como es uno mismo, como son los otros.

Callar es abrir los ojos ante el misterio.

Callar es contemplarlo largamente, sin pestañar.

Callar es inclinar mansamente el corazón ante la sonrisa de los ojos de Dios.

Callar es decir SI con la vida, con la muerte.”

Finalmente les invito a que se regalen sus momentos de silencio y se entreguen a la práctica de la creación de mandalas o cualquier tipo de meditación que les ayude a retornar a su centro, a su Hogar!

Susana Guerini

Nacido en Diciembre del 2011.

Su nombre: “La Búsqueda”

“La búsqueda significa capacidad de decisión. La búsqueda significa aceptar riesgos. Nadie más puede decidir algo por ti. Sí, los demás te pueden ayudar, los demás te pueden mostrar el camino, pero la decisión tiene que ser tuya, porque a través de tu decisión va a nacer tu Alma.” Osho

Antes de iniciar la creación de este mandala, sentí la necesidad de crear uno de tamaño grande. Sentía intuitivamente que el proceso que estaba por desvelarse tenían varios temas que necesitaban tiempo y espacio para ser procesados. Este mandala me ha tomado dos semanas crearlo, dos semanas intensas de procesos internos, de satisfacciones internas, lágrimas y mucha aceptación y paz interior.  Cada día me retiraba de todas las actividades diarias para trabajar una parte de mi mandala, buscando capa por capa dentro de mis profundidades. Ha sido una experiencia muy enriquecedora e integradora de partes mías que todavía permanecían oscuras. Y es que el trabajo interno no termina nunca, siempre hay algún tema por desvelar y así poco a poco uno puede ir recuperando espacio físico, mental, emocional y del Alma.

Este mandala simboliza para mí este camino de búsqueda que se trata realmente del “viaje del héroe”.  Es la historia común de todos quienes emprendemos un viaje en la búsqueda de un sentido más trascendente para nuestras vidas. De cuando sentimos ese llamado poderoso (llamado al cual podemos aceptar o rechazarlo retrasando nuestra evolución) de atrevernos a ir más allá de los límites, damos el salto al vacío y renunciamos a muchas cosas en pos de encontrar una mayor integridad moral y humana. Empezamos a cuestionar nuestra realidad, nuestro ambiente y lo percibido como “normal” y francamente nada nos llena, sólo encontramos fachada y vacío.

“Cuando más decisivo te vuelvas, más integrado te volverás. Evidentemente, es muy peligroso, pero la vida es peligrosa. Hay muchas posibilidades que te equivoques, pero tienes que correr ese riesgo. Hay posibilidades de que yerres, pero uno aprende errando. La vida es un ejercicio de prueba y error.” Osho

Nos hemos atrevido a pensar y sentir diferente, hemos sido tildados de locos, raros, diferentes, incomprendidos y hasta miembros de alguna secta. Hemos tratado de ser auténticos, de ser nosotros mismos ante un show social y cultural en decadencia. En definitiva, somos aquellos que nos atrevemos a manifestar nuestra verdadera naturaleza divina y empezar a brillar tal como lo hace el sol, sin miedo al qué dirán o a incomodar muchas veces tan sólo con nuestra presencia , a otros en su vida durmiente.

Pero no es nada fácil, en esta búsqueda uno debe atravesar y enfrentar un sin número de desafíos adquiriendo con cada etapa un mayor conocimiento de uno mismo y de la realidad. Iniciar la búsqueda esconde misterios de transformación en un mundo desconocido. Y muchas veces debemos morir a los viejos conceptos, al ambiente familiar, ideales y patrones emocionales que ya dejan de ser útiles en nuestras vidas, para poder nacer nuevamente, pero renovados y con más consciencia.

” La búsqueda es difícil porque se desconoce la verdad. La búsqueda es difícil, porque la verdad no solo se desconoce, sino que no se puede conocer. La búsqueda es difícil porque el buscador tiene que arriesgar toda su vida por ella.” Osho

La búsqueda supone varias crisis internas, confusiones, miedos, destrucción de estructuras que sustentaban nuestra realidad, en un proceso fuerte y maravilloso de iniciación que puede ser muy bien apoyado con el trabajo terapeútico de mandalas.

Mediante las pruebas que el escenario de la vida nos pone cada día, podemos transformarnos como personas. Esta búsqueda es el proceso de integración de las diferentes partes de nosotros mismos que están separadas, nuestras sombras emergen a la superficie para ser integradas en nuestra consciencia. Este proceso se puede expresar con nitidez en la creación de nuestros propios mandalas. Es por esto que el trabajo con mandalas es de vital importancia en nuestro camino de desarrollo personal.

Es también importante en esta búsqueda,  la sanación de las heridas emocionales y espirituales que llevamos con nosotros. La sanación de esas heridas nos vá a permitir recuperar nuestra energía y poder interior para hacer lo que tenemos que hacer en la vida. Cuando creamos nuestros mandalas estamos activando nuestras heridas con colores y formas expresando todos nuestros pensamientos y sentimientos e integrándolos en un círculo contenedor. Recuperamos espacio energético que estaba ocupado por temas no resueltos y podemos así expandir nuestra energía vital y dar cabida a cosas nuevas en nuestra vida.

Este camino de búsqueda es un camino de valientes y con el tiempo y la disciplina uno va realizando en si mismo ciertas verdades, uno llega a cierto estado de consciencia y bienestar interno.

La finalidad de la búsqueda, del héroe, vendría a ser la reconciliación total en una triple integración,  no sólo primero consigo mismo, sino también con la los demás y consecuentemente con la madre naturaleza.

Susana Guerini

” La vida es un misterio a ser vivido, no un problema a ser resuelto” Kirkegaard

Vivir este hermoso trabajo intuitivo con mandalas, me enseña cada vez màs sobre las distintas posibilidades de uso que se le puede dar a esta herramienta. Toda esta información viene a mì intuitivamente y sobretodo a travès de la práctica disciplinada y constante. Es como si los mandalas realmente me hablaran y se comunicaran de una forma sutil y directa a la vez. Son unos verdaderos maestros….somos unos verdaderos maestros!!

Para poder compartir mi experiencia personal con la última creación a la cual la he llamado “Serie de Mandalas Premonitorios” es importante primero empezar este artìculo aclarando el significado de intuición y premonición.

Mandala IntuitivoMandala IntuitivoSERIE DE MANDALAS PREMONITORIOS

Por una parte la intuición constituyen la facultad de comprender las cosas al instante , sin intervención de procesos lógicos y racionales, como por ejemplo cuando decimos: “En realidad no sabía que ibas a estar allí, fue pura intuición”, “Nunca supe cuál era la fórmula, simplemente mezcle los ingredientes por intuición”

La palabra intuición también se la utiliza como sinònimo de premonición o pre-sentimiento (sentir algo antes de que suceda), tener la sensaciòn de que algo vá a ocurrir, o adivinar algo antes de que suceda, convirtiéndose en una manifestaciòn de la intuición, la intuición en “tiempo futuro”.  Como por ejemplo cuando decimos: “Este lugar no me hace sentir bien, no me siento segura, mejor vàmonos” o “Siento que algo vá a pasar, mejor estemos atentos”.

Se le puede dar una connotación temporal a la intuición en su forma de premonición, por ejemplo: “Siento que ha pasado esto aunque no estuve ahì”, “Siento que està pasando algo este momento”, o “Pre-siento que esto và a suceder”. En este sentido la intuiciòn se revela conectándose intuitivamente con el tiempo pasado, presente y futuro, pero en realidad la intuición tiene tiempo?

Para mí la intuición no tiene tiempo lineal sino que se mueve energéticamente en un tiempo circular. Pienso que tanto pasado, presente y futuro se conjugan en la intuiciòn y que el bagaje de experiencias y conocimientos que tenemos tanto de esta vida como de vidas pasadas, se almacena en nuestro inconsciente, abarcando tanto la memoria del inconsciente individual como del colectivo. Cuando accedemos a la intuiciòn estamos accediendo a toda esa información, estamos accediendo a llaves que nos permiten abrir libros internos llenos de conocimientos y a través de los cuales podemos predecir e intuir ciertos acontecimientos que han sucedido en otros espacios o que se suceden en el presente sin estar presentes o  sucesos del futuro.

Y cuando se activa la premonición, no es que estemos viendo el futuro de forma aislada, estamos atando cabos, estamos hilando las conexiones internas de sensaciones, situaciones y percepciones vividas individualmente o colectivamente, que activan nuestra intuición para poder ver, sentir y prevenir ciertas situaciones presentes y futuras. Pero hemos perdido la conexiòn con nuestra intuición y no hacemos caso a lo que nos quiere decir, nuestros canales estàn llenos de estímulos externos y distracciones. Dejamos a un lado los mensajes que nos llegan, las sensaciones y las percepciones que se abren tratando de comunicarse con nosotros, y las dejamos pasar sin darles importancia.

Estoy convencida de que es posible desarrollar la capacidad de intuiciòn y consecuentemente de premonición a través de ciertas prácticas, tales como crear nuestros propios mandalas. Es así también importante acompañar esta disciplina con meditación u otras herramientas que fortalezcan y permitan profundizar los mensajes recibidos en los mandalas.

Los tres mandalas que les voy a compartir, nacieron en una semana los tres.  Al primero lo llamé: “Cruz de espadas” y fue realmente un mandala que salió desde mis profundidades, al crearlo sentí mucha fuerza y protecciòn en mí. Son cuatro espadas formando una cruz, espadas que protegen, que son tajantes, decididas y transformadoras en su color violeta. Esta cruz de espadas tiene un escudo en su centro, una rueda en movimiento es protegida por dos cìrculos internos con triángulos y soles adornando su contorno, energía solar presente con su determinaciòn, poder y  acción.

Círculo en cuadrado, cielo y tierra juntos en armonìal. Esta cruz de espadas está protegiendo cuatro corazones azules que están acogidos en bases blandas y cálidas, para mì era como si la espada estaba defendiendo y protegiendo mi Ser. En ese momento me hablaba de empezar a elegir todo aquello que resuene con mi Ser y empezar a filtrar lo que entra en mí (en mi casa, en mi templo, en mi vida).

Mandala IntuitivoCRUZ DE ESPADAS

Pasaron dos días después de crear este mandala, cuando empecè a moverme internamente y sentìa angustia sin razón evidente, dando vueltas como siempre decidì que lo mejor era crear un mandala para poder calmar esa angustia que tenìa. Fue muy extraño crearlo, venìan imágenes mìas constantemente y me recorrìa toda una energìa desconocida. Ultilicé acrílico, colores aquareables y marcadores gel metálico.

Comencé desde afuera hacia adentro, la verdad es que no tuve problema con crear la parte de afuera pero cuando llegó el tiempo de lo de adentro….me tomò tiempo digerirlo, sentirlo y crearlo. Cuando finalicé, me quedè en silencio observando, impactada, no podìa hablar……. era una mujer gritando…..era yo gritando, què grito es este?? Este grito que produce olas de movimiento, olas con diferentes matices, grito de dolor, grito de miedo??? Venìa la mente con respuestas, venìa el corazòn con las suyas y finalmente no quise darle tanta vuelta y  concluì que era el grio de mi Ser que pide ser tomado en cuenta, que pide vivir desde ahì, desde el Ser. Es por eso que lo llamè: ” El grito de la existencia del Ser”

EL GRITO DE LA EXISTENCIA DEL SER

Este mandala se quedó grabado en mì por los siguientes días, no podìa darle una explicaciòn racional, ni podìa intuir de qué se trataba este mandala tan diferente a los demás. Su imagen regresaba a mí una y otra vez, no me dejaba tranquila. Pasaron unos días y sentí cerrar este serie de tres mandalas, así que empecé a crear el siguiente. Lo hice con mucha fluidez, utlicé la técnica de zendalas en colores y fue muy relajante y creativo. Lo llamé “Buscando donde anidar”. Intuitivamente se formó un águila que llevaba en su pico un nido junto con una semilla y buscaba donde anidar. Debajo de ella hay varios paisajes entre los que se destaca uno que cuando lo ví, reconocí que se trataba de la ciudad de  Quito, tal cual, lo dibujé intuitivamente y ahí estaba……me preguntaba por qué Quito?? pero no tenía respuestas.

Mandala IntuitivoBUSCANDO DONDE ANIDAR

Tras la creación de estos tres mandalas, unos días después, mi esposo y yo fuimos asaltados. Una experiencia muy fuerte, muy impresionante, en donde uno se siente impotente y vulnerable ante cuatro hombres enmascarados y armados dentro de nuestro hogar, sin saber de lo que eran capaces. En los días después de este acontecimiento sin ninguna intención, la imagen del mandala del grito me venìa y me venía a visitar, era como si me quisiera decir algo, mejor dicho era como si me quiso advertir algo.  En mi proceso de sanación despuès de esta experiencia, mientras me encontraba en meditación, se me presentaron los tres mandalas.  Uno tras otro, en perfecto orden, meditaba con cada uno y podìa sentir su poder premonitorio y su secuencia tan clara de lo que habìa vivido.

Fue impresionante ver el primer mandala, un aviso de protegerse, de estar atentos, de alistar las espadas energèticas, etc. El segundo, el grito…….el impacto energètico, psicològico del evento, el miedo en el cuerpo, la vulnerabilidad, la ruptura del huevo energético del hogar, la inseguridad, la inestabilidad etc. El mandala del grito se acoplaba perfectamente a lo que sucediò. Era un aviso de que algo realmente fuerte iba a ocurrir y el mandala se encargada de confirmarlo apareciendo una y otra vez en mi mente.

El tercer mandala, Buscando donde anidar, tal cual, nos quedamos sin un lugar seguro, nos quedamos un poco en el aire sin sentir ya conexiòn con la casa, sin saber a donde ir. Pero el haber dibujado Quito no me decìa nada todavìa. Pasaron tres semanas y resultò que se abriò una oportunidad para ir a vivir en Quito, cuando lo supe, sí que se me puso carne de gallina los brazos, pues ahì estaba en el tercer mandala, estaba Quito.

Este darme cuenta, este descubrimiento, movió mucho en mi trabajo con mandalas, confieso que ya me habìa pasado una que otra vez, pero no le dí importancia, pero ahora era tan claro que no pude pasarlo por alto. Entonces vino la pregunta, cómo saber cuando un mandala es premonitorio??? Los mandalas te comunican lo que está pasando dentro de uno pero tambièn pueden darnos informaciòn premonitoria. Y es que la intuiciòn cuando aflora puede expandirse y acceder a mucha informaciòn.

La mejor manera de saber si hay mensajes premonitorios en nuestros mandalas, creo yo, hoy por hoy,  es, o bien ayudarse con las cartas o con la meditaciòn profunda de nuestros mandalas.

Con las cartas, cuando uno tiene la duda o la intuiciòn de que el mandala quiere decirnos algo màs o advertirnos algo, es mejor sacar una tirada de cartas que pueda aclarar si el mandala està hablando del futuro o no. Se conecta internamente, se hace la pregunta y se saca una carta, se puede con anterioridad determinar dos cartas que sean el “si” y  el “no”, en su preferencia arcanos mayores.

Con la meditación, se ubica el mandala a una distancia donde uno se sienta còmodo, a la altura de los ojos y empieza a meditarlo, recorriendo cada espacio. Con los espacios con los que nos cuesta relacionarnos, cerramos los ojos y sentimos y si somos visuales serìa importante rescatar las imàgenes que vienen para relacionarlo con el mandala, sintiendo cada imàgen en el cuerpo  y si es posible con las premoniciones que tenemos.

Estas son propuesta solamente, lo mejor y como siempre digo, es escuchar a nuestra intuiciòn y hacerlo de manera propia e intuitiva.

Luego de esta experiencia, he creado otros mandalas, ninguno como el mandala del grito. Los mandalas me han ayudado como siempre en mi proceso de sanación, sanando e integrando todo lo vivido y sanando tambièn todos los temas que se abrieron y se conectaron con los sucedido. Temas que estaban tapaditos y que se activaron para ser sanados.

Me viene… que si estos mandalas eran premonitorios de lo que iba a vivir, si los escuchaba y lo prevenía, cómo hubiera tenido la oportunidad de sanar temas pendientes, de mover la energìa parada, de tomar nuevas decisiones, etc?? Es decir, si una experiencia fuerte y dolorosa trae tanto aprendizaje, de què sirve evadirla o prevenirla a través de la premonición?? Si vivimos en un planeta Escuela y todo tiene su aprendizaje, debemos evitar ciertas situaciones “tarea” con la premoniciòn? Es necesario evadir ciertas situaciones fuertes en nuestra vida? y còmo entonces podemos seguir aprendiendo y evolucionando?

Vienen a mí ciertas interrogantes, pienso que toda situación trae su lección de vida, que mientras màs conscientes nos volvamos menos situaciones trágicas necesitamos vivir para dar Luz a lo pendiente por aprender en nosotros.

En fin….la vida sigue siendo un misterio, la vida en su constante movimiento, en su contracciòn y expansiòn, como un maestro que nos trae cada dìa situaciones necesarias para nuestro crecimiento interno, para nuestra evoluciòn.  Y es que los misterios son realmente para ser vividos y amados en toda su plenitud.

Por: Susana Guerini

” Es solo cuando se vive el misterio de la vida, cuando la alegrìa amanece”. Guruji

Comparto con ustedes uno de mis procesos internos utilizando la herramienta “Mandala Intuitivo”. Este proceso lo he llamado “La mente al servicio del Corazón” pues se trata de un proceso que inició en la mente, transitó por otras vías hasta llegar a conciliarse en el corazón.

Este proceso se venía cocinando algunos días en mí y se pudo completar en un día intensivo de trabajo interno convirtiéndose así el “Mandala Intuitivo” realmente en “TU TERAPEUTA INTERNO”. Y es que ya los mandalas me pedían a gritos poder expresarme, eso se lo puede sentir intuitivamente y qué  importante es escuchar el llamado y dar importancia al proceso reservando el tiempo y el espacio adecuado para poder vivirlo. Muchas veces dejamos pasar  nuestro Momentum de creación y re-conocimiento poque damos más imortancia a “otras cosas” o bien porque no queremos enfrentarlo y lo tapamos hasta que vuelve aparecer con más fuerza.

Un proceso lleno de preguntas y cuestionamientos del camino que estaba viviendo en mi vida. Un re-plantearse todo y hacerlo primero de manera lógica y racional utilizando solamente la mente, la cual tenía todas las respuestas “sabidas”, las respuestas condicionadas oídas desde pequeña. La mente en “estado de derecho” sobreponiéndose al corazón.  Es decir el proceso que empezó a ser mental era esa parte exigente mía y que trataba de dar respuestas racionales a todo sin incluir una visión amplia de mis otras partes.

Decido que es mi tiempo de creación y elijo un espacio abierto y con mucha luz, pongo mi música preferida me tomo mi tiempo para respirar conscientemente y conectarme y empiezo la creación intuitiva. Mientras trazaba las líneas y las figuras geométricas sentía la necesidad de límites, de orden, de estructura, una estructura que pueda contestar todas mis preguntas y aprobar mis pensamientos. Así que mi creación salió geométrica, balanceada sin mucho detalle, sólo algunos  signos interrogativos aparecieron de todas las preguntas que tenía en mi mente.

Necesitaba encontrar equilibrio y este mandala me daba equilibrio pero seguía enganchada en lo mental, no sentía mi corazón y si bien mi mente con esta creación estaba conforme y tranquila, el proceso seguía moviéndose dentro de mí. Había equilibrio sí , los colores los podía sentir y vibrar en mí pero me faltaba contenido me parecía que eran formas geométricas como cajones vacíos.

Aquí está el primer mandala al inicio del proceso, su nombre “La simpleza del equilibrio” como 2×2 son 4 y no hay nada más, así era como lo sentía…una simplicidad excluyente.

Mandala Intuitivo

 

Tras unas horas de seguir moviendo mis pensamientos y dejándolos fluir con los sentimientos empezó otro proceso y así mismo la necesidad de crear otro mandala. Esta vez sentí usar pasteles, sentir los pasteles como se difuminaban con los dedos, quería fluir sin límites ni estructuras quería explorar otras dimensiones abiertas y no estructuradas.

Este mandala sin líneas rectas ni estructuras nació después, su nombre: “La pregunta de los orígenes” y es que sentía como una creación llena de procesos de nacimiento, las formas como células moviéndose para formar algo, como organismos acuáticos entrelazados, quizás también me dio la sensación de un nudo entre varias partes que había que safar para ir a la profundidad del proceso, a los orígenes de éste. Me sentí más fluida y liviana que con el otro mandala, y enseguida sentí crear otro para continuar el proceso.

Su nombre: “Permitiéndome fluir” y este mandala hizo que me volviera a conectar con mis sentimientos, con esa parte mía que quiere fluir y vivir desde el corazón, la mente me tenía atascada en una visión chica e impidiénome dejarme llevar. Usé para la creación agua y pasteles y disfruté mucho creándolo pues sentía que fluía esa parte amorosa y sabia en mí. Tenía tierra y cielo y en el centro una flor, una necesidad interna de florecer auténticamente. Combinando la suavidad de la tierra y el agua en la parte inferior con la fuerza de la transformación concreta en la parte superior, es decir ya estaba conciliando entre mente y corazón y el fruto de la unión: una flor, el fruto: vida en unidad.

Después de este mandala mi cuerpo se sentía cómodo y con necesidad de estirarse y tomar aire afuera. Ya podía percibir mejor los olores, los colores, la brisa, la energía………estaba sanando, estaba volviendo a mi centro………qué maravilla!!  Horas más tarde en el mismo día sentí sellar el proceso con un último mandala.

Este mandala es resultado de todo mi proceso, su nombre: “El equilibrio Ancestral, el equilibrio Intuitvo”. Fue una creación completa, estaba la mente, estaban mis emociones, estaba mi Ser expresándose en unidad!! La mente se había puesto finalmente al servicio del corazón!

Un equilibrio, una estructura amorosa, este equilibrio me llenaba, me satisfacía, me hacía sentir clara y sin contradicciones. Había orden, había claridad, había profunidad y fuerza. Un equilibrio orgánico e integral que me había dado las respuestas a mi proceso  y que me había proporcionado mucha calma y sentido. Estaba ya en mi centro lista para actuar y seguir caminando hacia adelante, hacia al centro y hacia arriba!!

Este proceso hizo que luego se abrieran en mi vida muchas puertas importantes y que lograra tomar decisiones de empoderamiento y de renovación. Se vació lo viejo y lo nuevo empezó a llenar el vacío.

Cada proceso es único e irrepetible, cada creación mandálica tiene su propio propósito sanador y uno debe rendirse y dejarse llevar hasta su gran final!!

Susana Guerini

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