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Querid@ lector de mi blog, tengo la alegría de compartir contigo la publicación de mi ebook “Mandala Intuitivo”. Ha sido un proceso circular lleno de desafíos, de satisfacciones y alegrías. Comparto en él, el testimonio de mi camino personal en estos años de trabajar terapéuticamente con mandalas.

Para poder leer este ebook no necesitas tener un kindle, también se lo puede leer con cualquier dispositivo, cualquier computadora Mac, Windows, IPad hasta Smartphone. Debajo de la imagen del libro está el app que se puede descargar gratis para poder leer en cualquier dispositivo.

 

App Mandala Intuitivo español

 

El ebook “Mandala Intuitivo” se lo puede bajar desde cualquier tienda Amazon no importa el país donde te encuentres.

Por tiempo limitado he puesto un precio de introducción especialmente para mis seguidores.

Espero que lo disfrutes y que algo de lo que comparto pueda llegar a tu corazón.

Me gustaría mucho si después de leerlo, podrías dejar una reseña para apoyar el libro.

Gracias por estar y ser parte de mi camino!

Susana Guerini

Es una alegría para mí presentarles mi nuevo formato de trabajo con mandalas. Basándome en mi método Mandala Intuitivo© he abierto esta propuesta esta vez centrándome en sesiones de Mandala-Terapia tanto presenciales como vía skype.
Imágenes y textos protegidos por el registro de Propiedad Intelectual©

¿En qué te ayudaría la terapia con mandalas?

Cuando necesites:

-Mejorar tu autoestima

-Aliviar stress y ansiedad

-Salir de la depresión

-Conocerte y entenderte a tí mismo

-Cuando necesites definir la dirección de tu vida

-Tomar decisiones importantes

– Centrarse y equilibrarse

¿Qué es Mandala-Terapia?

Mandala-Terapia no es pintar mandalas en un libro, no es crear mandalas geométricos y artísticos y quedarse con lo bonito que quedó o con lo relajada que puedo sentirme después de pintarlos.

Mandala-Terapia es una disciplina especializada en acompañar, facilitar y posibilitar un cambio significativo en la persona mediante la creación de mandalas personales con el uso de diferentes técnicas. Se acompaña y se atiende al proceso creativo propio, a las imágenes que produce y a las preguntas y respuestas que éstas despiertan.

A veces es difícil expresar lo que sentimos con palabras, y a veces no sabemos por dónde empezar. La terapia con mandalas hace uso del proceso mandálico para ayudar a identificar y expresar aquello que nos afecta. De esta forma, los contenidos bloqueados, pueden ser expresados y así, ser reconocidos e integrados. Se abre otra vía de comunicación distinta a la palabra.

¿Cuál es la diferencia entre una terapia normal hablada y Mandala-Terapia?

En la terapia con mandalas tú no te sientas en una silla, en un consultorio formal para hablar acerca de tus sentimientos por una hora mientras el terapeuta te escucha y toma notas. Esta terapia te pone a crear, a borrar, a usar diferentes materiales, a experimentar. Con el soporte y acompañamiento respetuoso que te brindo puedes trabajar libremente con todo lo que sale en tu mandala. Puede ser que a veces te parezcan feos tus mandalas, o chuecos o difíciles de hacer, todo forma parte de la terapia.

La diferencia más notable entre Mandala-Terapia y la tradicional terapia hablada, son el uso del mandala como herramienta de comunicación, y los efectos terapéuticos del proceso creativo. Al expresarte por medio del mandala, eres capaz de plasmar lo que te perturba, mientras que trabajas aquellos síntomas que te afectan dentro de un ambiente libre de juicio. En Mandala-Terapia no se te diagnostica a través de tus mandalas, ni se juzga la obra por su valor estético.

La meta es crear mandalas personales que sean significativos para ti, que te ayuden a tener más claridad sobre tu vida y que puedas obtener soluciones y respuestas. Y es que resulta más relajado y agradable ser creativo mientras trabajamos nuestros problemas a través de los mandalas.

Esta terapia te permitirá la expresión genuina de tí mismo y fomentará tu capacidad de encontrar tus propias soluciones. En la sesión se potencializan los sentidos, los sentimientos, la comunicación no verbal y nos volvemos menos dependientes de las palabras.

¿Qué te ofrezco en mis sesiones de Mandala-Terapia?

Te brindo mi experiencia de más de 15 años trabajando con mandalas de forma terapéutica y el hecho de que he aplicado y aplico esta terapia a mi propia vida personal, en mis procesos de sanación.

Puedo acompañarte plenamente en las sesiones de Mandala-Terapia con mucha empatía pues he dedicado muchos años de mi vida a la sanación de mi propia historia personal. Mi trabajo interno con mandalas ayuda a que haya un campo sensitivo que permite la apertura y la comprensión en mis pacientes en las sesiones.

Facilito los procesos de manera respetuosa sin invadir ni provocar situaciones que no se puedan manejar. Mi propósito es permitir que se libere y se integre el dolor en la persona sin juzgar, analizar, interpretar o diagnosticar. Esta presencia compasiva es posible durante mis sesiones, porque tengo una experiencia y una práctica diaria constante de meditación y atención plena.

Durante las sesiones me guío en la metodología Mandala Intuitivo© que he creado durante estos años y que la he aplicado tanto en sesiones individuales como en talleres y cursos.

“Tu acompañamiento Susana ha sido a la vez de una sutilesa y sabiduria, así como fuerte y seguro. Me recordó por momentos, tu forma de guiarme a la matrona que tuve en el parto de Pedro…. siempre pendiente de mis necesidades y ofreciendome su conocimiento y experiencia para ayudarme a mi a decidir y a hacerlo lo mejor posible, con una maestría exquisita desde la humildad.”  Noemí Gil Quintana

“Me has abierto la puerta que había cerrado en mi: la creatividad. He recuperado el sagrado interior, la alegría del camino. A ti Susana gracias porque me has dado la mano y ayudado a abrir mi corazón gracias a tu capacidad de Conexión!” Alexandra Moreira Cardoso

Si estás interesada/o en sesiones te ofrezco dos opciones, una presencial y otra online. Si resides en Quito- Ecuador, puedes agendar tu cita al teléfono 0960625665 o al mail: susana@mandalaintuitivo.com . Si resides en otras ciudades u otros países puedes contactarme a través de mi dirección de skype: susana.guerini o al mail: susana@mandalaintuitivo.com que con gusto te atenderé.

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Susana Guerini

Psicóloga (PUCE)

Facilitadora Iniciática (Escuela Iniciática de la Dra. Vera Khon)

Craneo-sacral biodinámica y trabajo con el nervio vago ( Janet Evergreen)

EMDR I (Asociación EMDR Madrid, España)

Entrenamiento en Mindfulness (Awareness Training Institute)

Entrenamiento en método de Integración Emocional Samaya (Frankfurt, Alemania)

Creadora del método Mandala Intuitivo ©

www.mandalaintuitivo.wordpress.com

Facebook: Mandala Intuitivo

Twitter: @MandalaIntuitiv

Instagram: Mandala Intuitivo

*IMAGENES Y TEXTOS PROTEGIDOS POR EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL©

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Collage Mandala-Kontsugi

 Acabo de experimentar por primera vez el hecho de romper mi mandala. Ha sido todo un proceso de lo más interesante y profundo a la vez con un valor terapéutico impresionante. Lo he hecho inspirada en una técnica y filosofía llamada Kintsugi.

Kintsugi es una técnica de origen japonés que consiste en arreglar lo que se ha roto en una cerámica con un barniz de resina mezclado con polvo ya sea de oro, plata o platino. De esta manera se le otorga un valor mayor al que tenía originalmente la pieza. Este arte que traducido significa “carpintería con oro”, conlleva una filosofía que plantea que tanto las roturas como sus reparaciones forman parte de la historia de un objeto y aunque nos parezca destruido y sin ningún valor, no deben ocultarse sino más bien mostrar su transformación para así enaltecer la belleza de la pieza .

Vivimos en una sociedad que otorga un exagerado valor a la juventud, a la perfección y a lo nuevo. Lo nuevo representa lo “mejorado” y lo antiguo es rechazado. La vejez y la enfermedad deben esconderse, las arrugas en la cara deben cubrirse o eliminarse y de la muerte ni se prefiere hablar o se la entierra sorprendentemente rápido para evitar confrontar con todo lo que implica. El mensaje que trae en estos tiempos el arte de Kintsugi es el de rescatar la sabiduría de aprender a respetar y honrar lo que se ha dañado o rajado, lo que es vulnerable e imperfecto tanto en nosotros como en los demás.

Todos en nuestras vidas hemos sido rotos de alguna u otra manera, esto es parte inevitable de la vida misma. Nuestros corazones han sido rotos alguna vez y nuestra alma también se ha hecho pedacitos las veces que hemos tratado de cumplir con las expectativas del mundo y de los demás a costa de nuestras necesidades. Cuando hemos tratado de protegernos de nuestras heridas callando lo que sentimos. Cuando nos hemos abandonado y traicionado a nosotros mismos.

Puede ser que no podamos elegir lo que se ha de romper en nosotros pero lo que sí tenemos poder de elegir es qué hacemos con estas roturas. Tenemos tres opciones:

  1. Hacernos de la vista gorda, pretender que no ha pasado nada, que estamos “muy bien” y sepultar todo a la sombra.
  2. Engancharnos en la rotura y nunca sanar, repitiendo así las viejas historias una y otra vez.
  3. O comprometernos a trabajar y sanar internamente nuestras heridas, nuestros espacios rotos para hacer de estos espacios lugares más amplios, saludables y más fuertes de lo que eran. Es ahí cuando nuestras heridas se transforman en una belleza inigualable.

El arte de Kintsugi, es una bella metáfora de acoger nuestra curación y encontrar el oro en nuestras cicatrices de manera tal que podamos usar precisamente ese oro como testimonio y ayuda en la sanación de otros.

EL PROCESO DEL MANDALA KINTSUGI

Trasladando este arte y esta filosofía a la creación de mandalas, puedo decirles que es una técnica muy profunda. Cuando inicié el proceso no me imaginé que iba a ser tan conmovedor. Sentí el impulso de experimentarlo en carne propia justamente cuando me encontraba en un proceso de sanación.

Kintsugi primeroMe conecté con la parte de mi vida que más dolía, con la herida misma. Luego empecé la creación de mi mandala, sentí la necesidad de dibujar mi mano, nunca había incluído en mis mandalas mi mano, así que fue algo nuevo.

Luego vinieron intuitivamente formas y colores que hicieron de mi mandala un reflejo claro de mi tema. Esa mano que salía con esfuerzo y determinación diciendo: “Pare”, “Stop”, esas raíces que a veces eran como serpientes que me agarraban, ese muro naranja y negro de impotencia, las lágrimas del dolor y dos seres como pájaros testigos.

La verdad al terminar mi creación sentí que era un mandala fuerte, muy fuerte, pero que revelaba claramente lo que pasaba en mi interno. Indiscutiblemente el mandala expresa mucho mejor lo que nos ha pasado que cuando intentamos explicarlo con palabras.

Kintsugi rotoLo dejé reposar y regresé para empezar a romperlo. Sentí definitivamente que con tijera no era, así que me dispuse a romperlo con las manos. No puedo describir las sensaciones y emociones que empecé a sentir cuando lo rompía. No quería hacerlo, no quería sentir, no quería desgarrarme, así que lo hice de manera lenta, lenta, respirando y con atención plena de todo lo que sucedía en mí.

Romper el papel fue un acto simbólico del dolor y la angustia que experimenté en esa situación de mi vida. Muchas cosas se escaparon de mi control y ya no puedo cambiar lo que me pasó. Aceptar que no hay culpa, que no pude hacer nada.

Esto no es un proceso de dramatizar el pasado o sentirse víctima, o culpar a los demás sino que es un proceso sagrado de volver a conectarse con la situación lo suficientemente como para que nuestro ser se fortalezca y se convierta en una hermosa joya.

Kintsugi pegadoLuego de romper el mandala tuve que tomarme un tiempo y volver a él para pegar las diferentes piezas. El proceso de restaurar mi mandala, de reparar mi dolor, fue muy reconfortante. Sentí un gran alivio y me sentí más completa. Usé pega dorada y pude darme cuenta que estaba concentrada en que todas las piezas estén en orden y que sean bien pegadas, que no quedaran partes sin pegar. Como si mi interno necesitara confirmar que todas las capas estén selladas, reparadas, restauradas. Lo hice prolijamente, con mucho cuidado, con mucho cariño.

Una vez que terminé de pegar, lo observé, me observé. El mandala ya no era tan impactante como al principio, lo podía percibir como algo lejano, como una película antigua y borrosa que no se sentía presente. Ahora tiene una luz dorada y esa luz es la que sobresale sobre todo. Se ha hecho la alquimia, la transformación que no es sólo en volver a juntar las piezas de mi vida quebrada sino en una re-creación total en donde mis piezas rotas se transforman en una hermosa obra maestra.

En las partes restauradas puedo encontrar mi fortaleza. En cada una de mis heridas, de mis sufrimientos y de mis miedos sé que existe la posibilidad de rescatar un sentido y un aprendizaje más profundo, de recuperarme y levantarme con más fuerza.

Kintsugi mano pegada

Estoy segura que esta técnica será de gran ayuda para todos mis pacientes por lo que pienso aplicarla en mis sesiones de Mandala-Terapia.

Para mí ha sido una restauración sagrada el transformar el plomo del sufrimiento, el propio y el heredado, en oro. Este proceso me conectó con mi sueño de jovencita de estudiar restauración de arte, ahora lo veo como una metáfora en mi vida, ahora me he convertido en la restauradora de mi misma, de la obra de arte que Yo Soy.

Susana Guerini

*Artículo protegido por el registro de propiedad intelectual